El llamado «maleconazo» del 5 de agosto del 94 no fue un hecho aislado. Yo había vivido desde Angola y Cuba con el ímpetu de los jóvenes y el cerebro en ebullición, el derrumbe del socialismo europeo, impulsado por los aires de incertidumbre que soplaban en Moscú. Pero Fidel había profetizado que aun cuando la URSS desapareciera, resistiríamos.

Villa Clara confirmó este jueves, 5 de agosto, 437 nuevos casos positivos. De ellos 1 importado procedente de México, y 436 autóctonos. Lamentablemente se reportaron 7 fallecidos: 4 de Santa Clara, de 54, 58, 70 y 74 años, 1 de Cifuentes, de 95 años y 2 de Manicaragua, de 77 y 92 años.

En el vacunatorio número 2 de una gran unidad de la Defensa Antiaérea de la Región Central reciben la primera dosis de Abdala sargentos, soldados del Servicio Militar Activo, y oficiales que hacen vida de unidad, junto a un grupo de trabajadores civiles.

Convertida en un gran sitio clínico, Santa Clara avanza en la ruta de la tan esperada inmunización anti-COVID-19. El entusiasmo se hace visible por doquier y, como si se tratase del último sprint en esta larga carrera contra el virus, prima el afán de vacunar, vacunar y vacunar.

Villa Clara confirmó este martes, 3 de agosto, 542 nuevos casos positivos. De ellos 4 son importados y autóctonos: 538. Se conoce que 250 pacientes contagiados con el coronavirus recibieron el alta médica en las últimas horas. Lamentamos el fallecimiento de dos ciudadanos, 1 de Santa Clara, de 62 años, y 1 de Camajuaní, de 66 años.

Guardo los llamados parlamentos obreros en el rincón del cerebro destinado a lo más preclaro y convincente de aquella etapa heroica que recordamos como período especial. Era la materialización recurrente de una idea fija de Fidel: «la máxima sabiduría ha estado y estará siempre en el pueblo».