Muchas emociones en la mañana de este lunes 19, durante la hora y 45 minutos que duró la clausura del Congreso del Partido Comunista de Cuba: Fidel entrando a la sala… después aquella mujer quien cuando niña perdió sus zapaticos blancos herida por la metralla enemiga en Girón, y ahora hablando con aquella firmeza y ternura tremendas. Yo sé que muchos de los que no estábamos allí en el Congreso también lloramos.
Alguien me preguntó: ¿tú crees que Fidel vaya al Congreso? Claro que no, respondí y agregué: lleva muchos días o semanas que no se le ha visto; también hay que cuidarlo y supongo que escribirá sobre el Congreso, pero no creo que vaya.
Y me equivoqué porque Fidel es impredecible en esto de estar donde tiene que estar…
Así que en el Moncada estaba allí, y luego cuando el desembarco, en muchos combates cuando la Sierra Maestra; y por supuesto en Girón, montado sobre un tanque como cualquier soldado, corriendo los mismos riesgos de aquella tropa rebelde; es que su actitud va contra todos los pronósticos.
Sentado yo frente al televisor de mi casa, recordaba las calumnias de los enemigos de este país. Y pensaba en todos sus discursos de una profundidad extraordinaria, llenos de compromisos y de luces. Por todo esto en el mundo se le respeta y admira. Por eso y más estaba Fidel en el Congreso de los comunistas cubanos.
Él sabe que aunque no tiene cargos en el gobierno, que aunque ya no es el primer secretario del Partido ni miembro siquiera de su Comité Central, como dijo Raúl: el es sencillamente Fidel, y es un ejemplo de modestia, de comunista entregado a la causa de nuestro pueblo.
Fue un momento emocionante, y es verdad que él tenía que estar en ese Congreso, porque Fidel nos ha enseñado cómo tenemos que ser los revolucionarios; nos ha educado en la verdad y en la defensa de la justicia; ha inculcado en nuestra conciencia ese alto sentido del deber, de no aceptarlo todo porque sí sino con argumentos; nos ha llevado en este medio siglo por caminos de gloria que no se pueden olvidar, que no vamos a echar en saco roto.
Fidel ha sido un combatiente permanente contra la chapucería, contra la modorra y el oportunismo, y su presencia fue un respaldo a Raúl, al nuevo Comité Central y su Buró Político; un respaldo al Informe de Raúl y a todo lo que se hace para cambiar la economía del país y muchas otras cosas que hay que cambiar.
Somos afortunados de tener este país, esta Revolución y estos hombres y mujeres que no piden nada para ellos, sino solamente que cumplamos nuestros compromisos.




Twitter
Myspace
Mister Wong
Del.icio.us
Yahoo
Googlize this
Facebook