Drama, risa y pasión en 47 años de vida radial

Grupo Dramático de CMHW: 47 años consagrados a la radio
El espacio de la novela cubana, a las 10:00 a.m., y su reposición a las 8:00 p.m., es uno de los seguidos por el pueblo. (Fotos: Carolina Vilches Monzón)

Este 4 de julio, el Grupo Dramático de la emisora CMHW cumple 47 años de fundado.  Calidad y esmero en sus producciones radiofónicas. Decenas y decenas de premios, y sobre todo el cariño del pueblo.  Para este gran colectivo no existe mejor reconocimiento a su labor que hacer reír, suspirar y poner a soñar a miles de personas cada día.

Escuche el reportaje transmitido por nuestra emisora hace dos años, con motivo del aniversario 45 del Grupo Dramático de CMHW, con las voces de muchos de sus integrantes. Oportunidad para conocer momentos y personajes de ese laborioso y premiado colectivo, uno de los más prestigiosos de la Radio Cubana. Una realización de los Servicios Informativos de W, con guión y dirección de Mailé Hernández Grave de Peralta.

A propósito le invitamos también a leer este reportaje que el semanario Vanguardia publicó en 2014, escrito por la periodista Laura Rodríguez Fuentes.  Se titula: Voces para suspirar

«¡Hora azulita!, como el cielo de mi patria, las siete de la mañana», con esta frase se despiertan a diario miles de niños en Villa Clara y un poco más allá. Corresponde al programa Pañoleta Azul, de la emisora provincial, y los responsables de esta hora feliz son los integrantes del colectivo dramático de la CMHW, que este 4 de julio cumplió 45 años de fundado.

En 1968, surge la idea de crear un grupo encargado de los dramatizados en la radio. Una iniciativa de prestigiosas figuras del medio en el territorio, entre otros, Elpidio López Navarro, Elsa Sosa Alemán, Luis Orlando Pantoja, Novoa Mecloy, Sadys Flor, Franklin Reinoso y Aramís González. Sin casi condiciones técnicas se realizan los primeros programas, y se crea el Cuadro de Comedia de la CMHW. A partir de entonces, el ya fallecido López Navarro asume la tarea de organizar el grupo.

06-30-fefita-roche-ana-julia-martel-y-maricarmen-garciaParte del Grupo Dramático en plena grabación. De izquierda a derecha: Fefita Roche, Ana Julia Martel y Maricarmen García. Al fondo, Samuel Urquía. (Fotos: Carolina Vilches Monzón)

Según el realizador Fernando González Castro, este «militante de cuerpo y alma fue el principal gestor del proyecto. Buscó profesores, base material de estudio y el local para las clases preparatorias. Se lanzó una convocatoria a través de la radio y se hicieron pruebas de aptitud: quedaron 53 solicitantes, quienes el 4 de julio de 1969 comenzaron a recibir clases teóricas y adiestramiento en la hoy escuela especial Chiqui Gómez Lubián, situada en la calle Martí, esquina a Unión».

Desde que salen al aire por primera vez, los programas dramatizados tuvieron gran acogida de audiencia. Recordemos que en las décadas de los 60 y 70, la mayoría de la población no contaba con otras vías para disfrutar de novelas o series de aventuras. La radio era el medio que cada tarde reunía a las familias y vecinos, sobre todo, en el campo cubano.

De esta etapa inicial marcaron a los oyentes títulos como Los vengadores, así como la programación infantil, que devino luego en el espacio Pañoleta Azul. Fue tal el prestigio ganado por el Grupo Dramático de la CMHW en el país, que la dirección de la radio enviaba a actrices y actores a tomar experiencia de este. Muchos han sido los éxitos colectivos e individuales obtenidos durante estos 45 años. Entre ellos, el Premio Nacional de Radio, el Micrófono Símbolo de la Radio Cubana, Hazaña Laboral, la Orden por la Cultura Nacional, la Condición de Artista de Méritos de la Radio Cubana, Premio Nacional del Barrio y Vanguardia Nacional en reiteradas ocasiones. Estos reconocimientos han prestigiado el trabajo de la emisora, la cual se mantiene en el primer lugar en cuanto a lauros conseguidos en los festivales de la radio.

«Nuestro grupo se ha renovado», asegura Samuel Urquía, esa espesa voz que lleva el hilo narrativo de los programas, y que hace suspirar a no pocas amas de casa. «Comencé en el año 90, cuando López Navarro se jubiló. Él era el narrador de la novela, un declamador excelente, por cierto. Recuerdo una anécdota de mis inicios. En una escena, la actriz Elba Gómez interpretaba su personaje. Yo tenía el bocadillo del narrador y me equivoqué al leerlo. Tuvieron que parar por mi culpa y ella tuvo que interrumpir su escena. Sentí una vergüenza muy grande, estaba tiernito, acababa de llegar, fue el bochorno más grande que pasé, pero aprendí que por mucho que leas los libretos, nunca será suficiente», rememora.

06-30-cabina-de-direccionFernando González Castro (derecha), uno de los realizadores de más trayectoria del Dramático de la W.

El espacio de la novela cubana, a las 10:00 a.m., y su reposición a las 8:00 p.m., es uno de los seguidos todavía por el pueblo, a pesar de que los tiempos han cambiado y la tecnología se multiplica y perfecciona a pasos agigantados. Las aventuras o Acción 840 y los policiacos también se escuchan cada mediodía, sobre todo por el público masculino.

«La novela Mari Ángel, por ejemplo, gustó muchísimo; ahora la estamos reponiendo. De hecho, conozco a muchas niñas que se llaman así por este dramatizado», comenta Urquía. Aunque el pueblo solo escucha a través de las bocinas las voces de las actrices y los actores, en realidad, el Grupo Dramático está compuesto por muchas personas que hacen posibles las transmisiones diarias. Musicalizadores, grabadores, copistas, asesoras, efectistas, escritores, narradores… «culpables» de que la magia de la radio llegue a cada casa.

Entre otros espacios, han marcado pautas: El Duende de los Sueños, Cita con la Historia, Chirrín Chirrán, Historias Maravillosas, El Cuento, Así Comienza, El Azul que nos Corona, La Zambomba, Villaclareando y El Teatro, además de las series y las novelas. Nunca el colectivo ha dejado de trabajar, y en el estudio puedes encontrar desde unos zapatos, puertas, maracas, hasta una caja repleta de arena y cocos secos; en fin, artefactos que hacen creíbles las escenas de cada capítulo.

Según cuentan estos artistas, en las grabaciones también se divierten. No han sido pocas las voces reconocidas por el pueblo cuando estos actores y actrices realizan en la calle algún trámite o van al mercado a comprar los víveres semanales. Para ellos, no existe mejor reconocimiento a su labor que hacer reír, suspirar y poner a soñar a miles de personas cada día.