El II Encuentro de Jóvenes Periodistas tuvo como temas centrales la gestión de los medios y el papel de los jóvenes, periodismo y participación ciudadana, además de abordar la comunicación dentro del contexto de actualización del modelo socioeconómico cubano.
Encontrarme junto a Jóvenes Periodistas de todo el país, incitó en mí un mayor compromiso con el ejercicio periodístico. Por ello trataré de formarme de la mejor manera. Aclaro, curso apenas el segundo año de este oficio o profesión, como deseen llamarlo, vaya, “el oficio más bello del mundo”.
Sí, ese lleno de trabas, conflictos, escasos de recursos, rodeado de agentes externos que te respiran en la nuca y no es simplemente para acariciarte, en fin.
Luego de pasar lista al cumplimiento de los acuerdos de la edición anterior donde la ética, participación y liderazgo fueron foco de análisis, comenzó el programa con nuevas temas para polemizar. Temas enlazados irremediablemente a los anteriores y que a su vez forman en cohesión global el engranaje macroestructural del evento.
¿El objetivo? -El mismo, más allá de revelar insatisfacciones, lo que nos une es el compromiso con la realidad social.
Jornadas de debate con el único fin de proyectarnos hacia un periodismo más participativo, mejores mecanismos de gestión para incentivar las buenas prácticas, y en ese sentido trabajar en la difusión consciente del modelo socioeconómico del país.
El II Encuentro de Jóvenes Periodistas continuó el designio de intercambiar experiencias para proyectarlas en aras de realizar una periodismo que como diría el apóstol permita “… establecer y fundamentar enseñanzas, si pretende que el país la respete, y que conforme a sus servicios y merecimientos la proteja y la honre”.
Y sí, cierto es que la prensa debe cambiar mucho en los modos de hacer. La participación ciudadana debe incentivarse. El imperativo es que la agenda de los medios asuma como suya la agenda pública en el contexto actual, puesto que el protagonismo de las personas en los medios debe presidir la comunicación.
Para ello “hay mucho machete por dar todavía”. Hay que cortar de raíz todas las trabas. Debe comandar la autonomía de los medios, donde en su interior se diseñen modelos propios de gestión.
Tal como aparece en el tercer número de La Bombilla (boletín del evento): «los participantes coincidimos en que las condiciones estaban creadas para reinventarse la prensa y acercarla a los conceptos de empresas mediáticas que pueblan hoy el mundo… los jóvenes tomamos como acuerdo convertirnos en agentes de cambio en cada uno de los espacios a partir de proponer las acciones que puedan contribuir al autofinanciamiento y desarrollar espacios de capacitación para los otros actores de la renovación».
Los Jóvenes Periodistas debatimos la relación de los medios con el Partido y la ausencia de publicaciones que realicen una crítica responsable y constructiva sobre la aplicación de los lineamientos a pesar de existir estudios en la academia. Además, se tocó el tema de la actuación de los directivos y la imagen que los periodistas ofrecen del gremio con la fuente.
A pesar del refrán popular de que segundas partes nunca fueron buenas, todos los asistentes coincidimos en que el evento fue superior al anterior, no solo por la asistencia del Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros Miguel Díaz-Canel Bermúdez, sino por la confluencia de ideas desbordadas para hacer un mejor periodismo, más atractivo y acorde con nuestro sistema social, con la máxima de que a través de la palabra y junto a la participación ciudadana, contribuir a la sociedad más justa por la que abogamos todos./Texto: Anniel Hernández Villa, Estudiante de Periodismo. Fotos tomadas de Internet.





