Díaz-Canel: El fracaso nunca será una opción para la Revolución (+Audio)

 Es muy importante que todos nos ubiquemos en la gravedad y complejidad del momento actual, y además en todas las fuerzas y la confianza que tenemos para enfrentar victoriosamente esa realidad, como siempre ha hecho la Revolución cubana, dijo el Presidente cubano. Foto: Estudios Revolución
Es muy importante que todos nos ubiquemos en la gravedad y complejidad del momento actual, y además en todas las fuerzas y la confianza que tenemos para enfrentar victoriosamente esa realidad, como siempre ha hecho la Revolución cubana, dijo el Presidente cubano. Foto: Estudios Revolución

En medio de la batalla sin descanso que lleva a cabo el Gobierno cubano frente a la COVID-19, con la participación activa de nuestro pueblo, el Consejo de Ministros continuó el análisis de diversos temas que conforman la vida económica y social del país.


«Creer en el presente de nuestro país es la mejor manera de conquistar el futuro, y nadie ni nada podrá detenernos, porque el amor por Cuba nos moviliza a todos y nos llena de esperanza y optimismo en medio de las situaciones más complejas y difíciles».

Así reflexionó el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, durante la sesión ordinaria del Consejo de Ministros, correspondiente al mes de septiembre, donde se refirió a la encomiable batalla que libra la nación frente a la COVID-19 y a la manera en que el Gobierno debe ir retomando los sistemas de trabajo, a todas las instancias, aun con presencia de la enfermedad.

El fracaso –aseveró– nunca será una opción para la Revolución, y nosotros vamos a vencer y defender nuestra independencia, nuestra soberanía, sin ninguna injerencia, con las capacidades y las potencialidades que tenemos en nuestro pueblo. A eso convocamos en estos momentos.

«Todo pensamiento que tengamos hoy en bien del país, en bien de la Revolución, es una semilla, por lo tanto, pensar como país en los momentos actuales es sembrar el futuro de Cuba», afirmó el Jefe de Estado al realizar las conclusiones de la reunión del máximo órgano de Gobierno, dirigida por el primer ministro, Manuel Marrero Cruz.

«Hoy Cuba sana, pero, además, está sembrando futuro. Y tenemos la certeza de que trabajando así habrá un mañana para Cuba, que radica en que construyamos juntos el presente, hoy, aquí y ahora».

En un escenario en el que resulta vital seguir superando el nuevo brote de la enfermedad que se ha suscitado en la Mayor de las Antillas, Díaz-Canel insistió en que a la par estaremos involucrados «en el diseño del funcionamiento del país en la normalidad, con realismo, y recuperando la actividad económica y social en todo lo posible, para que la economía, de una manera gradual y controlada, se vaya reactivando», en lo cual ya laboran varios grupos de trabajo.

Al comentar acerca del comportamiento de la epidemia en Cuba, que ha impactado en diversos sectores al igual que en el mundo, el mandatario destacó la marcada diferencia que existe en las condiciones en que la hemos vivido los cubanos, con indicadores y cifras muy inferiores a los que se muestran hoy a nivel internacional.

En consecuencia con ese accionar, valoró, tenemos que depositar «en cada adulto consciente, en cada ciudadano consciente del país, la responsabilidad por su propia suerte y por la de sus más cercanos afectos». El trabajo del Gobierno es indispensable –sentenció– y, además, lo es «la responsabilidad individual, la responsabilidad familiar, la responsabilidad comunitaria, la responsabilidad colectiva».

La manera en que se ha trabajado hasta el momento, incluso en medio del nuevo brote de la COVID-19, ha permitido que no colapse nuestro sistema de Salud Pública, reconoció el Presidente cubano. Tampoco hemos tenido que lamentar el fallecimiento de niños ni embarazadas y han sido muy bajas las cifras de contagios entre el personal sanitario.

Unido a esos indiscutibles éxitos, en el transcurso de estos más de seis meses de enfrentamiento a la epidemia, en Cuba también se han atendido y ofrecido garantías salariales a decenas de miles de personas que ante diferentes situaciones han debido permanecer aisladas en sus hogares para proteger su salud o la de los suyos.

Y todo eso, acentuó el Presidente de la República, lo han hecho «el Estado, el Gobierno, la Revolución, con un altruismo tremendo en medio de esta situación; por lo tanto, en Cuba se ha compartido la suerte de todos y se ha compartido lo que hemos tenido entre todos».

Justamente de todo nuestro pueblo ha sido la respuesta en medio de estos complejos días, en los que se han implicado de manera excelente nuestros médicos, enfermeras, científicos, investigadores, el personal de Salud, no solo en Cuba, también en diferentes partes del mundo, donde han pasado por momentos duros y los resultados que obtienen se colocan a niveles muy altos, enfatizó.

Con inmensa satisfacción, el Jefe de Estado resaltó, además, cómo «nuestros jóvenes han dado su propia batalla», por eso tenemos que seguir confiando tanto en ellos, expresó. «Y eso habla de una generación muy comprometida con su tiempo, con el presente, y con el futuro de la Revolución».

Asimismo, exaltó el esfuerzo de cubanos que no están hoy en el país y han mostrado su compromiso con su pueblo, con su Patria, y han aportado datos y experiencias útiles para que podamos seguir perfeccionando nuestras estrategias, procedimientos y protocolos de enfrentamiento a la COVID-19.

Unido a ello resaltó el papel de los artesanos, las modistas y los artistas de diferentes manifestaciones que se han volcado a la fabricación de nasobucos, y a quienes colocaron sus obras en las redes sociales para que se nos avivara el espíritu en estos tiempos tan complejos.

En sus palabras distinguió el importante rol desempeñado por los maestros, los profesores y el personal de los círculos infantiles que nunca cerraron; ellos se han aferrado a no reducir contenidos y buscaron las mejores maneras para apropiar a nuestros estudiantes de saberes y deseos de asumir otra forma de aprender, a la que no estábamos acostumbrados.

El agradecimiento además para los miembros del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, quienes han tenido que asumir las más disímiles tareas. Como justo consideró reconocer de igual manera «a los compañeros del Partido y del Gobierno en todos los territorios, que han asumido retos extraordinarios sin descanso».

Es muy importante –enfatizó el Jefe de Estado- que todos nos ubiquemos en la gravedad y complejidad del momento actual, y además en todas las fuerzas y la confianza que tenemos para enfrentar victoriosamente esa realidad, como siempre ha hecho la Revolución cubana.

En el caso de Cuba, a ese difícil contexto se añaden la persecución financiera y la política hostil de los Estados Unidos, que cada vez se recrudece más y promueve campañas bien pagadas para desacreditar a la Revolución, y atacar con saña a cualquier líder de opinión que nos defienda en las redes sociales.

«Nuestra convicción seguirá siendo resistir, pero además de resistir avanzar en todo lo que podamos, en lo que nos hemos propuesto para perfeccionar nuestra sociedad y para defender la visión de nación que hemos compartido», aseguró Díaz-Canel.

Al comentar acerca de la complicada situación económica en que se desenvuelve el país, y cuyo análisis centró los debates de la reunión del Consejo de Ministros, el Presidente de la República insistió en la necesidad de tener una respuesta más inmediata, más proactiva, más intensa, más creativa, más inteligente, desde todos los escenarios, aprovechando nuestras potencialidades y las experiencias de la obra revolucionaria, de la vida en Revolución.

Es el momento de desatar un movimiento donde primen el esfuerzo, la constancia y la perseverancia, y donde estemos orientados, como ya lo hemos planteado en otras ocasiones, a destrabar todo lo que nos queda para que las fuerzas productivas terminen de desatarse en la dimensión que necesitamos, enfatizó.

El innegable impacto de la COVID-19, comentó, nos ha alargado en el tiempo el regreso a la normalidad y ha tenido una incidencia en la economía y por tanto en los gastos del Presupuesto del Estado en función de la población, porque desde el primer momento nuestro propósito esencial ha sido el de salvar las vidas, y «salvando las vidas, estamos salvando el presente y el futuro del país».

ECONOMÍA EN TIEMPOS DE EPIDEMIA

En el actual contexto, Cuba sigue poniendo atención a los asuntos económicos y sociales de la vida del país. De ahí que uno de los principales temas abordados en la reunión del Consejo de Ministros fue el comportamiento de la economía cubana durante 2019 y al cierre del mes de agosto del presente año.

Acerca del pasado calendario, matizado por fuertes restricciones financieras, el viceprimer ministro y titular de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández, comentó que, en la actividad productiva las inversiones no han crecido con la dinámica necesaria, aspecto al cual deberá prestarse especial atención, dada la prioridad estratégica de estos sectores en la reducción de la dependencia importadora, la soberanía alimentaria y energética, y la transformación productiva del país.

Al impacto real que deja en nuestro desempeño económico el bloqueo impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos a Cuba, se unen también los problemas internos que tenemos y que estamos enfrentando con las medidas de la Estrategia económica y social. En tal sentido, urgió una vez más a continuar trabajando para incrementar la producción nacional de alimentos, sustituir importaciones y aprovechar las potencialidades que aún tenemos en los más diversos sectores.

A esas tensiones con que iniciamos 2020, señaló, se sumaron entonces los efectos de la COVID-19, a partir de lo cual, como ya se ha informado a nuestra población, fue necesario hacer ajustes al Plan de la Economía, teniendo en cuenta la pérdida de ingresos por exportaciones; la afectación en la importación de productos esenciales; las dificultades para el acceso a fuentes financieras externas y a créditos comerciales; el impacto en los niveles productivos del sector estatal, del no estatal y la inversión extranjera; así como a la ejecución de un grupo de gastos no previstos inicialmente en el Presupuesto del Estado.

Hasta el cierre del mes de agosto –explicó– la economía contabilizaba cerca de mil millones de pesos en gastos ocasionados por las medidas de enfrentamiento al nuevo coronavirus, y que están asociados, en lo fundamental, a disímiles gastos que ha tenido que asumir el Presupuesto del Estado, que en el periodo ha evidenciado también una contracción de los ingresos.

En lo que ha transcurrido de año, aseguró, se registran unos 366 millones de pesos en gastos por garantías salariales a trabajadores que han tenido que quedarse en casa a causa del nuevo coronavirus y que también ha financiado el Presupuesto del Estado.

En la Estrategia económica y social aprobada, aseveró, están contenidas las principales líneas en las que se debe concentrar el trabajo en lo adelante, en primer lugar, para ordenar el desenvolvimiento de la economía y seguir transformando nuestro modelo económico y social.

En el mundo, las economías se han contraído; no es algo solo de nosotros, pero nos toca velar por lo nuestro, y crear las condiciones para que el impacto negativo sea el menor posible, sobre todo, de cara a la población, subrayó.

OTROS TEMAS DE ANÁLISIS EN LA AGENDA

Durante la sesión de trabajo del Consejo de Ministros se aprobó, además, un conjunto de medidas para continuar avanzando en el perfeccionamiento de las empresas estatales. Al ofrecer una explicación detallada sobre el tema, el jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, Marino Murillo Jorge, comentó que todas las decisiones que hasta el momento se han implementado tienden a conceder mayor autonomía a las empresas y este último grupo flexibiliza, además, el funcionamiento de las unidades empresariales de base.

Entre otras cuestiones, las nuevas medidas están relacionadas con el destino de las utilidades retenidas después de impuestos, dentro de lo cual se flexibiliza la distribución de ellas a los trabajadores, eliminando el límite de hasta cinco salarios medios sin condicionarlo al cumplimiento o sobrecumplimiento de los indicadores directivos; generalizar a todo el sistema empresarial el «pago por alto desempeño», que actualmente es una facultad de las empresas que aplican el Perfeccionamiento Empresarial, así como permitir que los trabajadores que se jubilan sean contratados para ocupar igual cargo al desempeñado al momento de obtener su pensión, siempre que responda al interés de la entidad.

De igual manera, Murillo Jorge especificó que se amplían las facultades a los jefes; las unidades empresariales de base que se determinen elaboren estados financieros, paguen impuestos sobre utilidades y distribuyan utilidades, sin tener personalidad jurídica, estableciendo como condición que la empresa ceda parte de su patrimonio; se autoriza a contratar a los trabajadores de la entidad fuera de su jornada laboral en determinados servicios, diferentes a los que realizan según sus contratos de trabajo; y donde sea necesario y aconsejable, convertir en empresas las unidades empresariales de base que cierran ciclos productivos, total o parcialmente, o desarrollen actividades de diferente naturaleza dentro de la misma empresa, previo análisis y fundamentación del Presidente de la Organización Superior de Dirección Empresarial.

Asociado a estos temas, el primer ministro, Manuel Marrero Cruz, reflexionó sobre la necesidad de aprovechar mejor las medidas que se han ido aprobando en los últimos tiempos para desatar las potencialidades de nuestras fuerzas productivas y fortalecer las empresas.

Tenemos que fomentar empresas estatales socialistas fuertes, que sustituyan importaciones, no solo de un producto terminado, sino también de materias primas que nos permitan cerrar ciclos productivos, y concretar el tan solicitado y necesario encadenamiento productivo, destacó.

Otro de los temas evaluados en la jornada de trabajo fue el cumplimiento de la Operación Puerto-Transporte-Economía Interna (Optei), en el transcurso del primer semestre de 2020, un mecanismo vital en la vida y el desarrollo de la nación por la importancia que para cualquier país tienen las transportaciones de cargas.

Si bien los últimos meses, aseguró el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, muestran un mejor engranaje de estas acciones y por tanto resultados más eficientes de manera general, es necesario continuar fortaleciendo el papel de la Optei y recuperar las buenas prácticas de etapas anteriores.

Más adelante, se conoció acerca de las afectaciones económicas ocasionadas al país por irregularidades ocurridas en las operaciones del comercio exterior, un tema que fue expuesto por el titular del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz, y que sistemáticamente es evaluado por el Consejo de Ministros.

El debate de esta agenda ministerial también incluyó un análisis de las ilegalidades que se han ido detectando durante el presente año en varios territorios y que afectan el ordenamiento territorial y urbanístico. Una realidad que, según explicó el presidente del Instituto de Planificación Física, Samuel Rodiles Planas, todavía no se logra detener, pues continúan sucediendo hechos de este tipo en diferentes partes del territorio nacional y no en todos los casos se logran eliminar de inmediato.

Acerca de este asunto, el Primer Ministro insistió en la prioridad con que se debe continuar atendiendo, porque todavía quedan muchas ilegalidades que no han podido ser erradicadas donde están involucradas personas naturales y para ello se requiere de un mejor funcionamiento de los sistemas de trabajo que se han definido.

Esta batalla se gana a nivel de consejo popular, en el municipio, donde hace falta sumar todas las fuerzas, todas las instituciones que de una manera u otra se relacionan con el tema, que no puede resultar ajeno a nadie.

En esta sesión del Consejo de Ministros estuvieron presentes, además, el Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, José Ramón Machado Ventura; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, y el vicepresidente de la República, Salvador Valdés Mesa.

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