Elecciones en Cuba, un proceso democrático con sangre joven

Elecciones en Cuba, un proceso democrático con sangre joven

Las últimas cuatro décadas de historia electoral en Cuba se han caracterizado por su estrecho vínculo con la juventud. El ejemplo más internacionalizado pudiera ser, quizás, la custodia de las urnas por niños y adolescentes de las enseñanzas primaria y secundaria.


Este es un elemento distintivo del proceso antillano, que toma aún más significación si se tiene en cuenta que a nivel global la norma es que sean las fuerzas policiales o castrenses las que se encarguen de cuidar las arcas con las boletas.

Sin embargo, ese nexo alcanza un nuevo nivel en estas elecciones generales del 11 de marzo. Y es que -por primera vez en esta instancia- aparece la figura del colaborador del Sistema Electoral cubano, responsabilidad que ahora asumen los educandos de las enseñanzas universitaria y media.

La coordinadora de los colaboradores de la Comisión Electoral Nacional (CEN), Lisandra Esquivel, destacó esa participación activa de los jóvenes en los comicios generales; donde se eligen a los diputados al Parlamento cubano, además de los delegados a las Asambleas Provinciales del Poder Popular.

'En el mundo existen personalidades o instituciones internacionales que se ocupan de velar por la legalidad y democratización de las elecciones'.

'En el caso cubano, el hecho de que esas figuras sean estudiantes es muy importante, pues enfatiza la participación de ese sector poblacional en todos los procesos políticos del país', dijo Esquivel a Prensa Latina.

La profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana explicó que en los sufragios parciales de 2015 se insertaron, junto con el trabajo propio de la CEN, las figuras de los supervisores y colaboradores. Esa experiencia es la que ahora permite introducirlos por vez primera en unas elecciones generales.

En el caso específico de los colaboradores, su función es contribuir con el perfeccionamiento del sistema electoral cubano, al convertirse en veladores de la legalidad en cada una de las etapas, desde la nominación de candidatos hasta la selección de la mesa electoral en todos los niveles, detalló.

Este grupo asciende a unos 17 mil alumnos a nivel nacional; de ellos, mil 26 actúan en la capital.

Esquivel aclaró que como muchos de esos escolares no tienen formación jurídica -solo los que cursan la carrera de Derecho- se llevó a cabo un programa de capacitación.

La participación de los jóvenes no solo le da un carácter más democrático al proceso electoral cubano, sino que influye también en la propia formación cívica de estos estudiantes, subrayó.

Sobre la figura de los supervisores, la especialista declaró que ellos sí tienen formación jurídica: 'Son todos graduados de la carrera de Derecho, y se desempeñan como profesores universitarios o juristas de todas las índoles', argumentó.

Esquivel puntualizó que los supervisores también siguen a cada momento la legalidad del proceso como una especie de controladores, mientras que los colaboradores sirven como medio de retroalimentación para las autoridades de la CEN.

Por su parte, el vocal de la Comisión Electoral Nacional Gil Ramón González detalló que, de los 17 mil estudiantes, siete mil son universitarios y 10 mil pertenecen a la enseñanza media.

'La presencia de los educandos permite tener una apreciación distinta del proceso, respecto a la que se tiene como autoridad electoral'.

'Los jóvenes están inmersos en algunos de los momentos más significativos de la jornada, como es la apertura de los colegios electorales, la emisión de los partes, y el cumplimiento de la ley, que es muy importante', argumentó a Prensa Latina el también viceministro de Educación Superior.

'Es una experiencia enriquecedora para nosotros', señaló en conversación con Prensa Latina Néstor Pastrana, colaborador de la CEN: 'nos permite poner en práctica todos los conocimientos que aprendimos en la teoría, además de ver como se tipifican las instituciones inmersas en el tráfico jurídico', explicó el estudiante de tercer año de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana.

'Como ciudadana cubana conocía del proceso, pero la preparación para fungir como colaboradora comenzó desde la facultad. Fue una experiencia gratificante ya que pude materializar conocimientos que generalmente solo vemos en la doctrina. Pude desde un punto de vista crítico formarme una opinión acerca de nuestro sistema electoral', dijo por su lado Roxana González, quien cursa el segundo año de Derecho.

A los comicios generales de 2018 están convocados a las urnas más de ocho millones de cubanos. A diferencia de las grandes campañas y el constante flujo de dinero, el sistema electoral de la mayor isla de las Antillas establece como principio la elección de los más capaces para que representen a su pueblo.

Los jóvenes, como parte de esa ciudadanía, no permanecen al margen y en espera de los resultados, sino que desde muy temprana edad se insertan en el proceso; primero desde la custodia de las urnas, y luego, como veladores de un procedimiento sin parangón en el mundo.