Reiteran necesidad de enaltecer literatura infantil cubana

Entre otros análisis se insistió en la trascendencia y necesidad de  enaltecer la literatura infantil, pues ahí es donde comienza la formación de los seres humanos.

Entre otros análisis se insistió en la trascendencia y necesidad de enaltecer la literatura infantil, pues ahí es donde comienza la formación de los seres humanos.



El gran reto de la literatura infantil –juvenil en nuestro país es seguir incentivando la fantasía que viven niñas y niños para convertirlos en mejores seres humanos. Esa  fue la idea esencial que defendió el Panel: “Alteridad, género y diversidad familiar en la literatura cubana para niños y jóvenes”, realizado en la Sala Foro Agesta de la Uneac, con la intención de provocar el debate y el diálogo con el público lector.

La primera edición de este panel se efectuó durante la pasada feria del libro y por la trascendencia del tema se retomó en el interés de profundizar en un tema tan sensible a partir de los criterios de reconocidos escritores como Mailen Domínguez, Mildre Hernández, Lidia Meriño, Carmen Sotolongo, Luis Cabrera Delgado y el profesor Pablo René Estévez.

Todos insistieron en la necesidad de reflejar los valores que llegan a través de las páginas de los libros y también de reflejar en esos textos las grandes transformaciones de la sociedad cubana, con todos sus matices, en un país donde se han roto tabúes y estereotipos sobre disímiles conceptos, entre ellos los de la familia tradicional.

Todo se puede escribir para los niños, incluso asuntos tan complicados como la muerte, la soledad, el dolor, la diversidad sexual, el racismo, la separación, el divorcio, la guerra, la enfermedad, pero hay que hacerlo con belleza y con mensajes que enriquezcan el universo espiritual de la infancia, convinieron los panelistas.

También se hizo una mirada crítica a la necesidad de estrechar más los vínculos con el sistema de educación para que la Literatura infantil más actualizada llegue a todos los niveles de enseñanza y no quede encerrada en una librería o una biblioteca.

Entre otros análisis se insistió en la trascendencia y necesidad de  enaltecer la literatura infantil, pues ahí es donde comienza la formación de los seres humanos que tendrán sobre sus hombros la responsabilidad de seguir construyendo el país.