Especial - Hasta la victoria siempre
Son tantos los villaclareños que hablar de cifras resulta ilógico. El alma de Santa Clara tomó la Plaza Ernesto Guevara. Fidel acaba de llegar, y su amigo, el médico de la tropa, el hijo de Don Ernesto y Doña Celia, no cabe en sí de júbilo.
Casi 57 años después de su entrada triunfal en Santa Clara aquel 6 de enero de 1959, Fidel regresa de nuevo a esta tierra, y lo hace como entonces; invicto, victorioso y con muchas metas por cumplir.
A un año exactamente de la llegada de los restos del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a Villa Clara, donde se reencontró otra vez con su amigo y camarada argentino, recordamos algunos detalles de aquellos históricos días.
El centro de Cuba abraza al Comandante invicto. En Cuatro Palmas, poblado limítrofe entre Matanzas y Villa Clara, el pueblo se reunió para recibir al Comandante.
La Plaza de la Revolución Ernesto Guevara de la Serna, en Villa Clara, recibirá esta noche el cortejo fúnebre con las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro, como parte de la Caravana de la Libertad que rememora la marcha triunfal del Ejército Rebelde en 1959.
Hoy el sol en Villa Clara ha salido por el oeste, hoy ese sol moral, ese sol que iluminó estas décadas de un pueblo en Revolución, ese sol que se nombra Fidel entra absuelto por la historia, en tierras villaclareñas.
La presencia luminosa de Fidel Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, está por doquier en la central ciudad cubana, como en la Sala Primera de lo Penal del Tribunal de Villa Clara, donde el joven abogado realizó su primera autodefensa, en diciembre de 1950.
Las cenizas del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, reposan en la noche de hoy en el Mausoleo que guarda los restos mortales del Che y otros combatientes de las luchas armadas, en la ciudad de Santa Clara.
El pueblo villaclareño recibirá en Cuatro Palmas el cortejo fúnebre que por todo el país traslada desde esta mañana las cenizas del Comandante en Jefe. CMHW transmite en vivo, desde diferentes puntos de la geografía villaclareña, el paso del cortejo fúnebre.