Cabalgando con Fidel se ha convertido en un tema con un alto valor simbólico de los tributos póstumos al líder cubano y nació, sin duda, de un destello de inspiración. Su autor, el músico Raúl Torres, asegura que es una consecuencia de las heridas de la tristeza.

Tras rebasar pasadas las cuatro de la tarde de este jueves los límites con la hermana provincia de Ciego de Ávila, el cortejo fúnebre que conduce las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz recibió a su paso por estas llanuras el abrazo emotivo de miles de camagüeyanos.

A su paso él lo estaba esperando, lo podía imaginar, sería como un regreso a los orígenes, al lugar donde todo nació. En Santa Clara, dos guerrilleros se reencontraron y quizás el médico argentino esperaba a Fidel con esa sonrisa que a pocos regalaba.

Hoy resulta imposible ocultar el dolor, pero volvimos a mostrarle que aquí está su pueblo combatiente, dispuesto no solo a vencer dificultades y obstáculos como el reconociera, sino incluso a reponernos del enorme golpe y seguir adelante. Nos faltará su palabra, pero tendremos su ejemplo.

En Santa Clara amaneció temprano. La ciudad no durmió en la noche de este 1 de diciembre. El pueblo en las calles esperaba a Fidel, a su Fidel. Muchas personas aguardaron el amanecer en la Plaza del Che. En el memorial donde reposan los restos del Guerrillero se encontraron dos amigos de lucha, dos revolucionarios de talla universal.

Fue Fidel quien le pidió a nuestro pueblo “que, cada vez que la patria se encuentre en una situación difícil”… se acuerde de Camilo. No fue casual que el Che lo calificara como el hombre de confianza de Fidel…como imagen del pueblo.

El cortejo fúnebre que traslada las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro reanudó la marcha hacia el oriente del país, tras su primera parada este miércoles en Villa Clara, donde un pueblo en luto acompañó la estancia del máximo líder en la Plaza de la Revolución Ernesto Guevara.