Sí, fue en la Nueva Escuela, de acuerdo a la canción del cantautor Silvio Rodríguez y fue una verdadera fiesta a ritmo de La Guatanamera, el sapo maraquero y otras canciones interpretadas por la agrupación musical Son de Verdad en una plaza colmada de niños, maestros y familiares.

Por más de 50 años los residentes en las montañas de Villa Clara alrededor del lago Hanabanilla surcan las aguas para llegar hasta las escuelas, transportar sus cosechas, y en época de elecciones se convierte en un colegio electoral flotante.

Este lunes 4 de septiembre la mañana se pintó de futuro. Hubo algarabía en las calles. Niñas y niños que iban de las manos de sus padres y abuelos con las mochilas en los hombros, cargadas de libros, libretas, lápices y sueños.

Las propiedades benéficas para la salud de las aguas de Elguea son conocidas desde mediados del siglo XIX y, según la leyenda,  debido a una extraña enfermedad de la piel, un esclavo liberado las descubrió casualmente.