El memorial del Che, misticismo de lo eterno

El memorial del Che, misticismo de lo eterno

En la ciudad de Santa Clara, integrado al Complejo Escultórico Ernesto Guevara, está el memorial que guarda los restos del Che y sus compañeros de lucha, integrantes del Destacamento de Refuerzo.

Allí, en una atmósfera mística, rodeados de luces tenues, con un sutil aroma a selva y monte tropical impera un silencio cautivador, que de vez en vez, trae hasta los visitantes pequeños susurros, con los que imaginan las conversaciones que en plenas gestas bélicas tenían los combatientes.

Los arquitectos de Santa Clara  Jorge Cao, y Blanca Hernández son los artífices de esa obra de arte compuesta por 39 nichos  labrados en  las piedras en representación de la voluntad pétrea y la fortaleza en los principios de los libertadores.

En el centro del pequeño recinto una llama  flamea eternamente  desde que el 17 de octubre de 1997,  la encendió Fidel Castro, Líder Histórico de la Revolución Cubana, al concluir la ceremonia de inhumación.

Plantas naturales provenientes de diferentes lugares latinoamericanos por donde transitó el Ché simbolizan la selva boliviana, último escenario de su andar como combatiente guerrillero.

Ese lugar deviene cita obligada para los revolucionarios de diferentes lugares del mundo, hasta ahí llegan personas de todas las edades y procedencias sociales para rendirle tributo al Guerrillero Heroico.

Nuevas tradiciones aparecen en la vida de los cubanos referidas a ese sitio emblemático y sublime, diariamente se cambian las flores ubicadas frente a cada uno de los nichos, acto sublime en el que participan colectivos de trabajadores o estudiantiles.

Esa designación representa un estímulo y reconocimiento a colectivos de obreros y alumnos destacados.

Para los visitantes extranjeros llegar hasta allí es el encuentro con la historia, el final de un viaje para encontrar a uno de los paradigmas de la historia moderna del mundo latinoamericano, es conocer lo eterno.

En conversaciones sostenidas  con turistas foráneos, una vez que terminan el recorrido por el memorial, expresan que están llenos de emoción, aseguran que los sentimientos más puros afloran  en sus mentes porque el sitio les recuerda que siempre se pude llegar más lejos.

Muchos afirman que conocer donde descansa  Guevara, sentir su presencia y recordar sus hechos, es una de las experiencias más importantes de sus vidas.