La provincia de Villa Clara tiene habilitados 106 centros para evacuados, a fin de garantizar la alimentación y otras condiciones de atención y seguridad a sus pobladores ante el paso del huracán Irma por el territorio cubano.
Acerca del aseguramiento de los alimentos Bárbaro Monteagudo Fernández, vicepresidente del Consejo de la Administración Provincial, dijo a la prensa que existe una cobertura de harina de trigo, lo que permite fabricar galletas, dulces y otros renglones a partir de ese componente.
Se dispone la venta en diferentes comercios de comestibles duraderos que resistan la interrupción del fluido eléctrico debido a la posible afectación del evento meteorológico, acotó.
Informó que los almacenes resguardan leche en polvo, que garantiza ese alimento para los menores, además de otros productos lácteos como el queso.
Desde este miércoles incrementaron las ventas de comida en conserva o precocida para facilitar su consumo en los hogares, además de la oferta de huevos y carnes ahumadas, añadió.
Durante la reunión del Consejo de Defensa Provincial los expertos explicaron que en los lugares con prioridad como el tendido eléctrico y viviendas próximas a las probables caídas de árboles, la poda ordenada adquiere vital importancia a fin de evitar afectaciones a la comunidad y accidentes de graves consecuencias.
El Consejo de Defensa de Provincial indicó a la población que las próximas horas resultan determinantes para preparar el territorio ante el paso del evento hidrometeorológico e insistió en la necesidad de reforzar la disciplina del pueblo.
También se enfatizó en la evacuación en la fase de alerta ciclónica, ante la cual la provincia suspendió las actividades docentes en todos los niveles de enseñanza y destinó los centros estudiantiles para el recibimiento de pobladores de zonas bajas con peligro de inundación o con precario estado habitacional.
La magnitud y fuerza de los vientos, unido a las lluvias, convierten a Irma en un peligro potencial que requiere de previsiones y acciones puntuales para la preservación de vidas humanas y de valiosos medios materiales./Luis Javier González Velázquez.