Manicaragua: Entre montañas, café y tabaco

Manicaragua: Entre montañas, café y tabaco

El paisaje de múltiples elevaciones permite observar las diferentes tonalidades de colores verdes confundidos en la nubosidad de las mañanas, y, a lo lejos, las palmas se mezclan con la múltiple variedad de árboles que integran la tupida boscosidad del monte escambradeño.


A distancia rumbo al municipio de Manicaragua se ven las montañas que identifican al macizo Guamuhaya, y en la medida que el viajero se acerca por la estrecha carretera de abundantes curvas, nota que el relieve es diferente al resto de las localidades de Villa Clara.
 
El paisaje de múltiples elevaciones permite observar las diferentes tonalidades de colores verdes confundidos en la nubosidad de las mañanas, y, a lo lejos, las palmas se mezclan con la múltiple variedad de árboles que integran la tupida boscosidad del monte escambradeño.
 
Así se llega a Manicaragua, tierra de gente noble y trabajadora, en su mayoría dedicada a las labores del campo, tales como cultivos varios, con cierto predominio de cafetales para las zonas altas como Jibacoa y otros asentamientos del lomerío, también las vegas de tabaco y ganadería en las partes más llanas.
 
La historia de este lugar recoge entre los pasajes de mayor interés de la guerra de Independencia el alzamiento de Miguel Gerónimo Gutiérrez y un grupo de patriotas en la zona de Cafetal González, y el paso de los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo durante la invasión hacia Occidente.
   
En la más reciente lucha por la total liberación de los cubanos, el lomerío del Escambray fue zona de operaciones de la columna invasora del Ejército Rebelde que, bajo las órdenes del Comandante Ernesto  Guevara, atacó el cuartel de la Guardia Rural en Güinía de Miranda en octubre de 1958.
   
Ese territorio montañoso, en la primera mitad de la década de 1960, fue foco de las bandas contrarrevolucionarias que, financiadas por Estados Unidos, operaban en el Escambray, las que fueron aniquiladas por las Milicias Nacionales Revolucionarias en la conocida Lucha Contra Bandidos.
   
Entre otros objetivos importantes se ubican el embalse Hanabanilla que tributa sus aguas a las ciudades de Santa Clara y Cienfuegos, así como también la central hidroeléctrica Ramón Ponciano, la mayor del país, que aporta electricidad al Sistema Energético Nacional.
   
El Hotel Hanabanilla es un lugar que ofrece diferentes opciones a los visitantes que optan por un lugar tranquilo para el descanso y varias posibilidades de recreación, desde una piscina en la propia instalación hasta paseos en lanchas a través del único lago intramontano de Cuba, con ofertas de comida criolla y turismo de naturaleza por el lomerío y otras facilidades.
   
Lo más importante de Manicaragua, se puede afirmar, es su transformación social a través de los planes de la Revolución desde 1959, con el propósito de mejorar la precaria situación en la que vivían los campesinos pobres aislados de la civilización, sin atención a la salud de sus familias, la educación de sus hijos y la falta de recursos de toda índole.
   
La edificación de centros hospitalarios y consultorios médicos, escuelas y la fabricación de viviendas decorosas en distintas comunidades, carreteras pavimentadas y otras vías mejoradas y el servicio eléctrico hasta en lugares intrincados, son algunas de las conquistas experimentadas.
   
A las zonas más distantes llegan actividades culturales y recreativas como las ferias del libro en la montaña, festivales de cine, giras de grupos teatrales, agrupaciones musicales en fechas festivas, durante la etapa de verano y otros momentos de intercambio con los vecinos de las comunidades.
   
Manifestaciones espontáneas de esos territorios no faltan, como son los torneos a caballo, competencias deportivas, guateques y controversias entre poetas y fiestas con agrupaciones de aficionados, de donde surgen valores artísticos asesorados por promotores culturales e instructores miembros de las brigadas José Martí.
   
Entre las actividades programadas cada año está El evento de Ramón, en el que se reúnen artistas de la plástica de la provincia, invitados extranjeros y alumnos de las escuelas de arte para pintar paisajes alrededor del Río Seibabo, que rodea la instalación de campismo de igual nombre, un encuentro que lleva las obras a Güinía de Miranda y Manicaragua donde se exhiben y los jóvenes intercambian con los creadores.
   
Manicaragua cuenta con la tradicional feria ganadera donde anualmente se realizan encuentros de rodeo y coleo, una de las acciones que más gusta a los lugareños, quienes asisten masivamente y muchos participan con sus animales y ganan competencias hasta a nivel nacional.