Reencuentro de dos héroes en Santa Clara

Reencuentro de dos héroes en Santa Clara

A su paso él lo estaba esperando, lo podía imaginar, sería como un regreso a los orígenes, al lugar donde todo nació. En Santa Clara, dos guerrilleros se reencontraron y quizás el médico argentino esperaba a Fidel con esa sonrisa que a pocos regalaba.



El reencuentro de dos héroes

Tendrían algunas horas para hablar, más bien la noche, cómplice de misterios y del nacimiento de brillantes ideas.

El Che recordaría los días antes de venir en el yate Granma. Estaba en México de forma ilegal y le dijo a Fidel que no debía de manera alguna, pararse la Revolución por él, que lo podía dejar. Sesenta años después estoy segura recibirá la misma respuesta tajante: «Yo no te abandono».

En el mismo lugar donde Villa Clara custodia los restos mortales del Che descansa Fidel en la primera parada de su travesía. Foto:Juvenal Balán
En el mismo lugar donde Villa Clara custodia los restos mortales del Che descansa Fidel en la primera parada de su travesía. Foto:Juvenal Balán

Sería la oportunidad de Fidel para contarle al Che lo que en un día le dijo al periodista italiano Gianni Miná: “A mí incluso me costaba trabajo aceptar la muerte del Che muchas veces soñaba con él, que estaba vivo porque su presencia era permanente por lo que simbolizaba”.

En el encuentro de los héroes no faltarían las bromas, y la mirada crítica al convulso mundo de los vivos, con sus injusticias e inequidades, hasta la hora de partir.

El argentino le haría un guiño a Fidel pues le lleva ventaja en el camino a la inmortalidad, a sabiendas de que el gigante forma parte ya del destacamento de refuerzo y que sólo “en el mundo con el cual soñó, para el cual vivió y por el cual luchó, hay espacio suficiente para él”.

El reencuentro de dos héroes