Los dominicanos de Villa Clara acudieron a rendir homenaje al líder de la Revolución cubana.
El municipio Santo Domingo amaneció diferente este 29 de noviembre, cuando miles de personas acudieron desde temprano embargados en el silencio y la tristeza a la Casa de Cultura Jorge Arche Silva, para rendir tributo al eterno Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el sitial levantado en su memoria.
Ofrendas confeccionadas o sencillas flores arrancadas de jardines fueron depositadas por los dominicanos a los pies del retrato del líder de la Revolución, entre ellos jóvenes y niños acompañados por padres, familiares o maestros.
También jóvenes madres como Irina Machado, quien acudió junto a su niño, Ericson Manuel, a despedir a Fidel.
«Me sentí muy conmovida cuando supe la noticia. Fui trabajadora social, fruto de sus ideas. Recuerdo cuando él decía que los trabajadores sociales surgieron en un momento histórico de la Revolución. Por eso estoy aquí para darle el último adiós, no porque se ha ido sino que su pensamiento seguirá plasmado en cada una de nuestras obras».
El pintor Rolando Quintero Capote también se suma al homenaje del pueblo. Como artista reconoce la impronta de Fidel para el desarrollo de la cultura y el arte.
«La obra de Fidel en la cultura ha sido una de las más grandes. No solo abarcó ese amor que él sentía por las artes, sino que por su gran capacidad de visionario contribuyó a que la cultura tenga un lugar preponderante en la sociedad y en la identidad nacional», dijo.
Igualmente, el combatiente José Manuel García (Chicho) lleva en su pecho la impronta del líder de la Revolución.
«Fidel ha sido el hombre más grande, no habrá otro como él. No parece nacido en la Tierra. Nos enseñó a ser dignos, a ser mejores patriotas y quisiera rendirle mi homenaje con estas décimas:
«Fidel trajo hasta la sierra/de la provincia de Oriente/un pequeño contingente/para comenzar la guerra./Conocedor de la tierra/que lo había visto nacer/donde empezó a comprender/mezclado con los haitianos/y tantos pobres cubanos sin dinero y sin comer.
Perseguidos y acosados/en Alegría de Pío/lucharon con mucho brío/ hasta verse dispersados/aquellos grupos aislados/ nunca perdieron la fe/con el ejemplo del Che, Raúl, Almeida y Camilo/siguieron el mismo destino de Fidel y Montané. /Por: Francisnet Díaz Rondón