Veinte años del primer transplante de médula ósea en Villa Clara (+Audio)

Veinte años del primer transplante de médula ósea en Villa Clara
José Capote Fernández, paciente trasplantado exitosamente hace 10 años. Foto: Beatriz Hernández García

En este de julio de recuperación pos-COVID-19, Villa Clara conmemora los 20 años del primer transplante de médula ósea realizado fuera de la capital del país. Todo un hito en la historia de la medicina provincial, la experiencia introdujo en el Hospital “Arnaldo Milián Castro” un proceder que en las últimas décadas se ha convertido en el tratamiento de elección para muchos pacientes con hemopatías malignas.


Como guía del equipo multidisciplinario que llevó adelante el procedimiento, el doctor José Luis Aparicio Suárez, especialista en hematología, cuenta que, mientras toda la provincia celebraba la adjudicación de la sede por el 26 de julio, en uno de los quirófanos del hospital se iniciaba el transplante, por primera vez fuera de La Habana.

El paciente beneficiado fue Osmany Sabido Díaz, un camagüeyano de 27 años, con una afección maligna en los ganglios (tumor sólido) que comprometía notoriamente sus pronósticos de vida. De ello daba cuenta el periódico Vanguardia en un reporte del periodista Ricardo R. González.

Veinte años atrás, a propósito de este suceso, el periodista Ricardo R. González publicaba la noticia.

«Poco después de las 8:30 de la mañana comenzaron los ajetreos en el quirófano, y el equipo multidisciplinario inició los procederes de este transplante autólogo, en el que el paciente es el propio donante de su médula al no estar afectada por una enfermedad de base. Por ser esta un órgano líquido, se realizaron de 150 a 200 punciones mediante trocares situados en la región sacrolumbar (crestas ilíacas), a fin de extraer casi un litro de contenido», así se relataba el suceso en las páginas de la publicación villaclareña.

Foto: Tomada del Blog soyquiensoy/Autor: Manuel de Feria

Desde el 10 de julio del año 2000 y hasta la fecha —asegura la doctora Acnerys López Sacerio, jefa del grupo provincial de hematología—, la provincia acumula 69 trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas, con una supervivencia global que ronda el 80 por ciento. Estadísticas aparte, cada caso recuperado hace valer los desvelos de estos especialistas villaclareños.

Para José Capote Fernández, paciente transplantado en el 2010, terminar su doctorado, laborar como representante de Cuba en la Organización de Naciones Unidas (ONU) o ver a sus hijos ingresar a la universidad, son logros que debe al sistema cubano de salud y al programa de células progenitoras hematopoyéticas de la región central.

En este sentido, remarca la entrega del equipo asistencial pues «el [paciente] transplantado depende mucho del trabajo de enfermería, de laboratorio, de los médicos que tienen que estar disponibles ante cualquier alarma que pueda aparecer en el proceso de recuperación», comentó.

A dos décadas de aquel momento fundacional, la hematología villaclareña asume retos disímiles que apuntan a una mayor solidez institucional, científica y tecnológica. La incorporación de nuevas modalidades de transplante y de otras fuentes de las células progenitoras, así como el impulso a la transplantología en edad pediátrica, figuran entre las metas más inmediatas de un equipo consagrado y de alto nivel profesional.

Se han publicado 4 comentarios

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • Dr. José Luis Aparicio Suárez

    Acontecimiento que, desde entonces, ha tenido una honda significación e inspiración; la primera, por ofrecer esperanzas, mayor sobrevida y curaciones; la segunda, por estimular la búsqueda de soluciones y la concepción de nuevas ideas para emprender el Programa de Trasplantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas en Villa Clara. En 20 años se ha hecho, con pasión y profesión, en la medida de lo posible, quizás más de lo creíble acorde a lo disponible; sin dudas menos de lo deseable cuando muchas veces el proceder es insustituible; pero con la certeza de que es, en alguna medida, comprensible, a la vez que continuará siendo perfectible y plausible. Tanto la celebración como los reconocimientos se asumen como un compromiso mayor para la gran familia de la Hematología e Inmunología. Los pacientes merecen una evocación especial, porque junto a sus familiares cultivaron la esperanza de vivir y sanar; porque devienen esencia de nuestros desvelos; porque confiaron y mostraron su consentimiento; porque todos consiguieron la reconstitución hematopoyética tras el acondicionamiento mieloablativo; porque lucharon con tenacidad frente a una enfermedad maligna y lograron curar o prolongar la sobrevida. Hoy, sentimos el sano orgullo de un programa consolidado, listo para continuar su espiral de desarrollo, a la luz de los avances en la práctica internacional.

  • Dr. José Luis Aparicio Suárez

    Satisface decir hoy que, pese a los costos de los procederes acometidos, los recursos que demandan y su complejidad, se ha podido trasplantar a 69 pacientes con hemopatías malignas de ominoso pronóstico, los que han curado o sobrevivido más de lo esperado, según su diagnóstico, evolución y evaluación pre-trasplante. Todos se dieron vida a sí mismos; nosotros solo ayudamos a lograrlo. Donaron un poco de su médula, a cambio de lo mucho que ha significado la perspectiva del trasplante. Fueron, como los integrantes del equipo multidisciplinario, gladiadores por la salud, y nunca se rindieron.

  • Dr. José Luis Aparicio Suárez

    Hoy es posible en Villa Clara (y esperamos siga siendo en el Hospital Universitario Arnaldo Milián Castro, y con mejores condiciones integralmente) que las “madres” (dígase progenitoras) acaricien a “células hijas”, las que reconstituyen la hematopoyesis (en el caso de los trasplantes) y sonríen a la regeneración (dígase terapia celular o Medicina Regenerativa), capaces de salvar vidas, recuperar o mejorar la salud. Seguro que continuaremos atravesando la cortical y yendo más allá de lo esponjoso, hasta la médula que anida la esperanza de salud y vida. A fundadores y continuadores, profesores y colaboradores, pacientes y familiares, el regocijo por tan generoso empeño y la buenaventura que merecen. Por la obra compartida y las emociones de este vigésimo aniversario, sencillamente, GRACIAS.

  • Yamile Gonzalez

    MUCHAS FELICIDADES TAMBIEN A USTED Dr pues ayuda a salvar vidas.