Ena y Darío: dos amigos unidos por la pandemia (+Audio)

Ena y Darío: dos amigos unidos por la pandemia
Ena y Darío: dos amigos unidos por la pandemia

«Hay amistad para rato». Así me aseguran dos buenos amigos santaclareños que se diferencian por sus distantes edades, pero comparten muchos gustos y aficiones. Él tiene 22 años y estudia 5to de Medicina. Ella tiene 87 y le gusta escribir poesía en sus tiempos libres.


Darío Sacramento Vega conoció a Ena González Machado de casualidad, a finales de marzo, mientras él pesquisaba, y allí comenzó esta linda historia, de una amistad y de una vocación por la Medicina que lo hizo ir más allá de su simple misión como pesquisador.

Darío se encargó de actualizar el certificado de medicamentos, le compró la medicina a Ena, y se ocupó de cuidarla más allá de una visita diaria.

Ena rechaza esa absurda idea de que "la juventud está perdida". Es más, reconoce que sobre los hombros de ellos descansa un importante mérito del sistema de salud cubano. Darío avala la idea de que tenemos que nutrirnos de los más veteranos; eso lo aprendió de su educación con sus abuelos.

Ena y Darío, 87 y 22 años, ama de casa y pesquisador: dos amigos a los que la terrible pandemia los ha unido.

Se han publicado 6 comentarios

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

  • Mailen

    Orgullosa de ti Darío, no cabe duda de que tu amor por la medicina y como dice Ena: el trato tan agradable que tienes...curan! Gracias por ser mi amigo! Felicidades por esa bella amistad!

  • Maria

    Por tantas cosas lindas que hacen los jóvenes yo coincido con Ena, la juventud no esta perdida está mal orientada por todos los que de una forma u otra tenemos que incidir en ellos y ante todo ser ejemplo porque, Quienes te empujan en una cola, quienes se cuelan en ómnibus, en tiendas etc, quienes son los primeros que no le dan asiento a un discapacitado, quienes son los que ofenden a otros de forma desmedida, a quienes les molesta todo etc, etc ? yo por lo menos la experiencia que tengo es que la gran mayoría rebasan los 40 años y por favor hasta mas de 60

    • Aidita

      Admiro a jóvenes como Darío, y no son pocos, felicidades a todos esos que tienen su corazon cargado de amor para compartir tanto dentro como fuera de nuestro territorio, a esos que sin pensarlo dos veces dan el paso y ayudan a quien lo necesite; pero nunca entendí por qué lis ancianos se impacientan y hasta empujan para abordar el ómnibus, etc... confieso que también me molesté varias veces, sólo ahora puedo comprender a los de la tercera edad, y lo entiendo sólo porque estoy en ese grupo y no escucho bien, pierdo el equilibrio con sólo mover la cabeza, siento miedo de sentirme tonta, y tantas cosas q hacen que actuemos de forma diferente y no precisamente porque hemos perdido la vergüenza sino la capacidad.

  • Melisa Marcial Rojas

    Muy lindo gesto Darío, ser médico no es solo un título y llevar una bata blanca, es sentirlo muy adentro y cuidar de los demás sin importar horarios ni nada en absoluto, así como tu cuidas de Ena, y estoy segura que de muchos más a pesar de ser aún un estudiante. Un abrazo y felicidades por tan noble tarea.

  • Rene

    Que bien escuchar esas noticias amigo . Eso siempre es lo primero ayudar a los demás . Y a los que más lo necesitan, eso es uno de las cualidades que tiene que tener un gran médico como estoy seguro lo serás e breve . Un abrazo hermano .

  • José Guillermo

    Muy bellas palabras de Ena hacía este joven que no se limitó a recoger en su reporte diario los síntomas de una enfermedad y los posibles riesgos de su población, sino que fue buscando bien adentro aquellas pequeñas cosas que hicieron más esperada la visita de cada mañana. Cuando todo esto pase.... Ena, Lina, Xiomara y Gregorio van a extrañar esa sonrisa cada mañana y esa mirada comprensiva que les saludaba y encuestaba sobre la salud de sus cuerpos y su espíritu. Bravo por Dario y por todos esos jóvenes de batas blancas que cada mañana inundaban bie ay ras calles para casa a casa llevar el mensaje que el relevo esta seguro.