«Seguir luchando por la vida» (+Audio)

«Seguir luchando por la vida»
Fotos: De la autora.

En 59 días de hospitalización —37 de ellos en la terapia intensiva—, Yaquelín constituye uno de los casos más complejos asistidos en el Hospital Militar “Manuel Fajardo” de Villa Clara.

Un hospital en pie para despedirla. El mismo que veló por su vida durante casi dos meses. Se acerca el mediodía y el aplauso de médicos y enfermeras pone colores y algarabía en la habitual disciplina de la institución. Yaquelín Collado Rodríguez, la paciente cubana de COVID-19 de más larga estadía hospitalaria, está lista para el regreso a la Villa Blanca.

Desde finales del mes de marzo, en cada parte ofrecido por el Ministerio de Salud Pública, miles de cubanos han estado atentos a la evolución clínica de “la enfermera de Caibarién”. Justamente por ello la noticia de su recuperación y el alta médica de este 22 de mayo representan una gran victoria en la batalla cubana contra la COVID-19.

«Estoy más que agradecida con el sistema de salud de nuestro país, del cual formo parte hace más de treinta años», comenta al abordar el taxi que la devolverá a tierra cangrejera para el reencuentro con los suyos.

Un reto a la medicina villaclareña

En 59 días de hospitalización —37 de ellos en la terapia intensiva—, Yaquelín constituye uno de los casos más complejos asistidos en el Hospital Militar “Manuel Fajardo” de Villa Clara.

Fue hospitalizada el 24 de marzo, diez días después de arribar a suelo cubano procedente de la República Bolivariana de Venezuela, donde cumplía misión internacionalista. En apenas 48 horas, el síndrome de distress respiratorio severo —debido a una neumonía por COVID-19—motivó su ingreso a la unidad de cuidados intensivos.

«Allí estuvo treinta días acoplada al ventilador mecánico, lo que a nivel internacional se considera un predictor de elevada mortalidad, y desarrolló como complicación una neumonía nosocomial, que requirió terapia antibiótica y antimicótica», explica el doctor Jorge Eduardo Berrio Águila, director de este centro hospitalario.

Se cumplieron todos los protocolos terapéuticos establecidos en el país para combatir la enfermedad. Siguió el tratamiento con kaletra y cloroquina durante 26 días y recibió seis dosis del Interferón Alfa 2B Recombinante y tres del anticuerpo monoclonal Itolizumab.

A ello se añade la aplicación de la eritropoyetina como citoprotectory el uso terapéutico y profiláctico de la heparina de bajo peso molecular como anticoagulante. «El 23 de abril —apunta el doctor Berrio— se hizo necesario trombolizar a la paciente, para ello acudimos a la estreptoquinasa, otro de los productos de la industria biotecnológica nacional»

Por su parte, el manejo de la insuficiencia respiratoria motivó la búsqueda de múltiples variantes, entre ellas resultó novedosa la ventilación en posición prono —empleada en tres ciclos de 16 horas cada uno—. Fue preciso también practicar una traqueostomía, luego de dos intentos fallidos de separación del ventilador, para utilizar el acortamiento de la vía aérea durante el llamado proceso de “destete”.

Con tres PCR negativos —fechados los días 27 y 30 de abril y 20 de mayo—, Yaquelín ha salido airosa frente a la COVID-19, «una vez en casa, mantendrá la vitaminoterapia por vía intramuscular y continuará la rehabilitación. Además, su caso ha sido seleccionado para aplicar células madre en aras de recuperar el parénquima pulmonar», agregó el especialista.

Frente a la COVID-19, consagración y profesionalidad

En la asistencia a esta paciente intervinieron unas 160 personas; solo la consagración y el trabajo mancomunado de médicos, enfermeras y personal de servicios pudo sobreponerse a la intensidad de cada jornada.

Medió también en todo el proceso, la asesoría de los expertos del Grupo Provincial de Cuidado al Grave. Uno de sus integrantes, el doctor Carlos Herrera Cartaya, especialista en Medicina Intensiva, reconoce la dificultad del caso: «con Yaquelín la batalla ha sido dura y larga, pero al final la hemos visto partir hacia su casa y sabemos que va a vencer y pronto estará totalmente incorporada a la sociedad»

A decir del doctor Berrio estos 59 días de combate por la vida «sintetizan el empeño del gobierno y todas sus entidades en función del pueblo y demuestran que dondequiera que haya un cubano con afectaciones en su salud recibirá todo lo que necesite desde el punto de vista humano y material»

Agradecida de la medicina cubana y de tantas muestras de cariño recibidas, Yaquelín resume sus expectativas de futuro: «La vida se mira ahora con más valor; hay que seguir luchando».

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