Pies descalzos: Yo quiero seguir siendo como soy

"Me gusta estar descalzo y no soporto ni los zapatos ni las botas, me siento bien y contento así. Algunos me critican, pero no me importa, yo quiero seguir siendo como soy", afirma Javier Sánchez Díaz, uno de los mejores productores de tomate y col de Villa Clara. Fotos del autor.

Da gusto conversar con Javier Sánchez Díaz, un productor agrícola muy pintoresco de Sagua la Grande que prueba en su finca de Hoyo Colorao, desde hace varios años, una verdad martiana: “Si el hombre sirve la tierra sirve”.


Y miren si es así que se ha convertido en uno de los mejores productores de tomate y col de Villa Clara.

Ya se ha acostumbrado a que lo llamen “Pies descalzos”  porque se siente más cómodo caminando con su piel desnuda, sin zapatos, por encima de los terrones.

Claro que es una piel curtida por el trabajo en el campo. Al llegar a la finca lo primero que vi fue una hermosa tomatera empalada y de sus virtudes como productor de col sirve de testigo mi fotografía.

Recientemente visitó su finca el segundo secretario del Comité Central del Partido José Ramón Machado Ventura.

Esta fue mi conversación con Javier Sánchez Díaz:

Periodista- ¡Hermosa tomatera Javier!

Javier- Este es un tomate que mientras la gente estaba de fiesta en las vacaciones yo estaba echando las posturas, las logré y ahora usted está viendo el resultado.

Periodista - ¿Que área tienes?

Javier- Aquí tengo una hectárea y un poquito

Periodista-  Ya eres de los mejores tomateros de la provincia

Javier- Casi, casi, estamos ahí más o menos.

Periodista- Y lo más importante, este tomate no solo se consume en Sagua, también en Santa Clara y a precios asequibles.   

Javier-  Sí,  sí, la tarea es esa, la tarea es sembrar mucho para vender barato y aportar para aquí para Sagua y también ayudar a Santa Clara.

Periodista- Pero en la finca de Javier no solo hay tomate, veo desde aquí un hermoso campo de col.

Javier- Sí mira, tengo seis hectáreas de tomate sembrado, además dos hectáreas de pimiento, dos hectáreas de col además de dos hectáreas de boniato.

Periodista- Y estamos hablando de una agricultura con tecnología, o sea es para obtener altos rendimientos.

Javier- Estamos trabajando duro y fino para llegar a 30 toneladas por hectárea.

Periodista- Veo por ejemplo que está tapado este tomate y empalado.

Javier- Si, la dirección de la agricultura nos ayudó a taparlo y estoy muy contento con eso porque pudimos sembrar el tomate adelantado y fuera de tiempo. Usted sabe que el tomate al sol, con las altas temperaturas, no cuaja la flor y el tomate se amachorra un poco, pero así sí parte palante.

Periodista- ¿Y cuándo surgió tu apego a la tierra, eres hijo de campesino?

Javier- Sí, llevo 20 años sembrando tomate y otros vegetales.

Periodista- ¿Y por qué andas con los pies descalzos?

Javier-  Porque me gusta estar descalzo y no soporto ni los zapatos ni las botas, me siento bien y contento así. Algunos me critican, pero no me importa, yo quiero seguir siendo como soy.

Periodista- Y yo veo que a ti te gusta también que vengan a tu finca a visitarla y que elogien tu trabajo y sus resultados.

Javier-  Eso me da adrenalina, hace que me esfuerce más, que trabaje más, me pone contento. Aquí tengo el corazón que se me quiere salir del pecho.

Periodista- Tú estás joven todavía así que hay “Pies descalzos” para rato en la agricultura de Sagua la Grande.

Javier- Si, yo tengo 47 años y voy a seguir trabajando en la agricultura hasta que me muera porque es lo que me gusta.

Periodista- ¿Entonces los que nos leen en Sagua o Santa Clara pueden esperar buen tomate para fin de año de la finca de Javier?

Javier-  Claro, a eso póngale el cuño, yo creo que este va a ser un año de mucho tomate en mi finca porque estamos fajaos y además nos han ayudado como nunca antes.

Periodista- ¿Entonces que le dices a los productores que nos lean?

Javier- Que siembren mucho, que lo que baja los precios es la producción, y para que el pueblo esté contento hay que sembrar mucho y vender barato.