Pocos días faltan para el inicio del zafarrancho agroazucarero en Villa Clara, lo cual imprime prontitud a los colectivos, con el fin de aprovechar al máximo cada jornada que resta para dar el pitazo que anuncia el comienzo en la fabricación de crudo.
La presente contienda tiene por delante decisivos retos, ante los cuales está obligada a encarrilar sus acciones por el camino de la eficiencia, la calidad del crudo y el buen aprovechamiento de cada recurso en medio de una coyuntura donde nada sobra.
Y por demás, entre las singularidades que la distinguirán, además del ya predominante corte mecanizado, aparece el empleo de sondas muestreadoras para individualizar el pago a los productores por calidad e incrementar la caña pasada por los centros de recepción y limpieza en busca de reducir las materias extrañas.
El comienzo de la zafra 2019–2020 en la provincia, de acuerdo con la última versión del calendario, se prevé a partir del ocho de diciembre por los sistemas agroindustriales "José María Pérez", "Abel Santamaría" y "Panchito Gómez Toro", de los municipios de Camajuaní, Encrucijada y Quemado de Güines, respectivamente.
De manera que por delante no queda mucho tiempo para limar fisuras en el proceso fabril y todo el dispositivo de corte y tiro; a la vez que el clima sigue plantando desafíos al sector ante una contienda que se avizora tensa y no exenta de dificultades materiales de diverso tipo.
Uno de los actuales apremios radica en acelerar el arreglo de caminos para evitar movimientos superfluos de cosechadoras y camiones a otros lugares, además de repercutir en reiteradas roturas de los equipos.
Otra prioridad que marca el momento es el hecho de que a esta altura del calendario existan medios de automotores del tiro de caña sin pasar por la inspección técnica mediante el llamado somatón y que debe resolverse con prontitud.
Y como la zafra no duerme ni para, son las 24 horas, la atención a los hombres y mujeres que laboran en ella no puede fallar por lo que resulta imperdonable que no cuenten con los servicios de las empresas de EsAzúcar y Gastronomía en cada lugar.
En esta cosecha del dulce participarán en Villa Clara ocho fábricas, una menos que en la anterior, y todas intervendrán en la llamada zafra chica donde aportarán cerca de 19 mil toneladas de crudo, mientras en toda la contienda el volumen a producir ronda las 177 mil toneladas.