Para la agricultura no escampa (+Audio)

Para la agricultura no escampa

Puede escampar para algunos, pero para la agricultura de Villa Clara no escampa desde el huracán Irma. Saldremos de este momento crítico con el esfuerzo de todos. Ahora como nunca necesitamos trabajar más.

Puede escampar para algunos, pero para la agricultura de Villa Clara no escampa desde el dichoso huracán Irma. No se trata solo del efecto devastador del huracán, sino de que prácticamente no ha dejado de llover desde entonces, con una calma de poco más de un mes después del 11 de febrero. Y ahora torrenciales lluvias que inundaron los cultivos que habían podido sembrarse.

Alerto que la situación es extraordinariamente compleja. Y estoy pensando que en septiembre, al paso de Irma comenzaba la temporada alta de vegetales que son cultivos de ciclo corto que en pocas semanas pueden consumirse. Y en apenas un mes fueron sellados nuestros huertos y organopónicos. O sea, las hortalizas fueron la tabla salvadora entonces.

Estas lluvias también devastadoras llegan en la peor etapa del año para producir vegetales y habrá que hacer un esfuerzo descomunal para plantar de inmediato todo aquello que da comida a corto plazo, que en el caso de los vegetales no son muchos.

Pero hasta quimbombó vamos a necesitar para llevar a la mesa. Los daños provocados a la agricultura son cuantiosos, no hace falta ni caminar los campos para saber que el encharcamiento lo pudre todo, solo se salvan algunos cultivos de alto porte como el plátano.

Y no se perdieron más cultivos porque realmente las lluvias constantes no habían permitido prácticamente sembrar mucho. Las máquinas de riego modernas, donde está ubicada la mejor tecnología no llegaba ni al 40 por ciento de la superficie plantada y llevará días para que los tractores puedan entrar a los campos.

En mi opinión, la estrategia debe basarse en hacer la mejor campaña de primavera de la historia en la agricultura urbana, o sea, sellar como nunca nuestros huertos y organopónicos de todos aquellos vegetales factibles de producir en el verano.

Y un gran compromiso deben asumir una vez más nuestros aguerridos campesinos.

Bien sabemos que al primer oreo, nuestros hombres de campo le entran con la manga al codo a la finca y cuando se suman miles de cordeles sembrados eso da comida, rápida y eficiente.

Corresponde a las instituciones estatales asegurar en lo posible la semilla, la atención fitosanitaria tan necesaria en el verano y un acopio ágil de sus producciones.

La agricultura atraviesa un mal momento, pero que no cunda el pánico. A partir de ahora afortunadamente tendremos plátano. Y saldremos de este momento crítico con el esfuerzo de todos. Ahora como nunca necesitamos trabajar más. Y con inteligencia.