Las abundantes lluvias ocurridas en Villa Clara, asociadas a la tormenta subtropical Alberto, continúan entorpeciendo la siembra de caña de primavera y el resto de las labores culturales a las plantaciones junto a otras actividades en el sector.
Apenas se han podido plantar cerca de tres mil hectáreas, restándole al sector un poco más de ocho mil para completar el compromiso de la campaña que concluye el 30 de junio, meta que parece casi imposible de alcanzar, dijo Andrés Durán Fundora, director de la empresa provincial.
Refiere que en todo el territorio se han producido intensas lluvias, lo cual obstaculiza los trabajos previstos en las diez unidades productoras de la llamada vara dulce.
Unas 10 mil hectáreas están en movimiento, en diferentes fases de preparación sin poder ser plantadas. Una gran parte de ellas se encuentran bajo un determinado nivel de inundación con la situación más complicada en la costa norte.
Precisó Durán Fundora que en los últimos dos años el sector ha trabajado en el desarrollo de los sistemas de red de canales, particularmente los colectores y vertedores que permiten una mayor circulación de las aguas.
A esto se suma un grupo de equipos con más de 50 implementos junto a tractores de nueva generación con doble goma con posibilidad de trabajar en condiciones complejas de humedad y ayudar al drenaje de las plantaciones.
Aseguró que a esta altura del calendario, el programa de siembra de primavera no parece salvable, saldo que se sumará al programa de siembra de frío por lo que parte de esa caña no podrá ser cosechada en la zafra 2019, pero sí en la del 2020.
El directivo explicó que en cuanto a la producción agropecuaria, la provincia cuenta con más de 700 hectáreas plantadas de diferentes cultivos, un área sujeta a un nivel de afectaciones que, parte de las cuales serán cosechadas a partir de una mejora del tiempo y comenzar una recuperación de esos suelos.