Desde finales del mes de abril de este año y hasta hoy, la ocurrencia de lluvias en Cuba es la característica climática más frecuente, en correspondencia con esta etapa del año en la cual se inicia el período lluvioso.
Amaury González, especialista del centro Provincial de Meteorología, en Villa Clara, explicó que entre las particularidades de este mes figura que las temperaturas máximas se mantienen por debajo de las habituales debido a la persistencia de los nublados y los chubascos.
El experto consideró que cuando termine mayo se podrá conocer si las precipitaciones lo ubican entre los más lluviosos de los últimos años.
González añadió que hasta el momento hay cifras significativas en puntos aislados de la provincia, entre ellas la registrada el seis de mayo, cuando en 24 horas, en Santa Clara, cayeron 89 milímetros (mm).
Otras de las cantidades llamativas de la cabecera provincial son las de los días ocho y 10 de mayo, con 25,8 y 14,2 mm, respectivamente, aseveró.
Recordó que la media histórica para el quinto mes del año en Santa Clara es de 150 mm, en 24 horas.
Estas condiciones están asociadas a bajas presiones del noroeste del Mar Caribe y se pronostica que afecten desde el occidente al centro-oriente del país a partir de este viernes.
La persistencia de las lluvias generó la adopción de acciones preventivas en la provincia, entre las que figuran el aliviadero de las presas Minerva, la Quinta, Arroyo Grande II, Manicaragua y Alacranes.
Según los datos aportados por la Empresa Provincial de Recursos Hidráulicos en Villa Clara, estas decisiones son preventivas porque aún los acuíferos del territorio pueden albergar unos 80 millones de metros cúbicos más.
Las presas tienen capacidad superior a los mil millones de metros cúbicos, según partes especializados, y están a un 92 por ciento de llenado, volumen superior a similar período precedente.
Yimani Pérez de Alejo, jefe de producción de la Empresa Agropecuaria Valle del Yabú, en Santa Clara, refirió que la constancia de las lluvias afecta los sembrados.
Hasta el momento reportamos unas 46 hectáreas de boniato en producción con daños considerables por la gran humedad que tiene la tierra, explicó.
Añadió que similar situación tienen las plantaciones de tomate, aunque la yuca y los plátanos se mantienen saludables.
Pérez de Alejo refirió que conformaron un contingente con obreros de la empresa para recolectar todos los alimentos, también cortan esquejes de los bejucos de boniato para sembrar cuando se estabilicen las condiciones atmosféricas.
Recordó el directivo que estas acciones son permanentes en el país acorde con las disposiciones de la Defensa Civil ante la ocurrencia de fuertes e insistentes lluvias./Marta Hernández.