Restauran locomotoras del museo Marcelo Salado

Restauran locomotoras del museo Marcelo Salado

Una renovación general reciben las 30 locomotoras que integran el parque del museo azucarero Marcelo Salado, de esta provincia, con el objetivo de resarcir los daños que el tiempo  y el ciclón Irma les provocó.

Alejandro Regueiro Blanco, uno de los restauradores de estos equipos con más de 100 años, provenientes de las provincias de Villa Clara, Cienfuegos, y Sancti Spiritus, explicó que el trabajo es arduo porque ya los metales que conforman el cuerpo de las locomotoras muestran el deterioro de los años.

Añadió que obreros de varias brigadas especializadas se dedican a resanar las cubiertas de las máquinas para eliminar las partes y piezas dañadas las cuales sustituyen por otras en buen estado.

Regueiro Blanco añadió que actualmente dos de esos equipos ya están reparados mientras otros dos aún reciben los beneficios del mantenimiento integral.

Puntualizó el experto que entre los valores que atesora el museo, único de su tipo en Cuba, es una locomotora, con 110 años que inició su vida útil en las obras de construcción del canal de Panamá.

El trabajo incluye la reposición de los rótulos identitarios de cada equipo, los cuales; en la región central del país se realizan en letras góticas amarillas ribeteadas en rojo, especificidad que identifica esta zona de la Isla, aseveró.

Lisett Díaz, funcionaria del museo, comentó que las máquinas son únicas en Cuba y devienen máximo atractivo del centro.

Dijo que se reciben muchas visitas de obreros ferroviarios y azucareros de varios países, quienes elogian la calidad de la muestra expositiva e intercambian temas técnicos e históricos con los especialistas.

Entre las opciones figura el recorrido por los exteriores del lugar en un tren de inicios del siglo XX tirado por una locomotora a vapor, añadió.

La mayor cantidad de visitantes proviene de los Estados Unidos, Francia y Canadá, agregó.

Destacó que el programa diseñado para los excursionistas incluye la visita a una finca tradicional cubana, y un recorrido por la fábrica de ron Mulata.

El museo Marcelo Salado se fundó en 2002, y cuenta con ocho salas de exposición, las que presentan aspectos de la producción de azúcar, entre ellos el trapiche central, generación de
vapor y maquinado.

Tiene una superficie aproximada a los siete mil metros cuadrados donde se exponen valiosas
piezas, accesorios y documentos, que atesoran una inestimable información sobre el patrimonio histórico azucarero cubano.

Resalta en la colección la centrífuga utilizada en el antiguo Central Constancia, hoy
\"Abel Santamaría\", del municipio de Encrucijada, donde también laboró el líder azucarero Jesús Menéndez Larrondo, acotó./Marta Hernández.