Fidel y las transformaciones del Escambray

Fidel y las transformaciones del Escambray

El macizo Guamuhaya ocupa las tres provincias centrales de Cuba, y es conocido como El Escambray, denominación que responde a un plan de desarrollo económico y social implantado allá en los primeros años de la Revolución, según las orientaciones del Comandante Fidel Castro.

Realmente la sierra  Escambray está ubicada en la zona baja de esa coordillera, o sea la  pre montaña, en el municipio de Manicaragua, Villa Clara, de ahí surgió el nombre que se conjuga con el fin de la miseria y abandono que reinaba en esas lomas.
               
TESTIGOS, RECUERDOS E HISTORIAS

Acorde con la división político administrativa establecida entonces en Cuba, las montañas centrales eran una de las 58 regiones existentes en la Isla.

El afán de Fidel de llevar  los beneficios del desarrollo hasta los más recónditos rincones, lo llevó a estructurar el Plan Especial Escambray,  soporte de la construcción de caminos, escuelas, pueblos, acueductos y otras comodidades, para igualar las condiciones de vida de los serranos con las del resto del país.

Jesús Guzmán Pozo ahora tiene más de 80 años pero atesora el hecho de ser uno de los testigos presenciales del avance del programa, por esa razón sostuvo varias conversaciones con Fidel,  en las que debatieron criterios y principios para conformar las novedosas estructuras productivas en las montañas.

Apodado desde joven como el Médico, este ingeniero agrónomo recuerda que integraba el grupo de expertos encargado de recorrer las zonas para determinar las cualidades, características y composición química de los suelos donde posteriormente se implantarían los cultivos.

El Comandante en Jefe tenía interés en desarrollar la ganadería en esas elevaciones, por eso desde el comienzo trabajamos en determinar las potencialidades de las montañas para ese propósito, por lo que buscábamos sitios ideales para el fomento de pastos, forrajes y reservas de agua, refiere.

Por supuesto la visión previsora de Fidel integraba a la cría de reses la existencia de poblados con todas las comodidades de la época, sitios para el esparcimiento y centros de estudio, añade.

El Médico refiere que en ese primer momento surgieron las pecuarias del Escambray:  El Tablón, La Vitrina, Breñas, El Abra y San Pedro de Palmarejo, dispersas en toda la serranía que en aquellos años era parte de la provincia de Las Villas.

Con fluidez relata que terminaron 100 instalaciones pecuarias y mencionó que en La Vitrina estaba previsto el riego de agua pero no se hizo la  presa por la imposibilidad de interrumpir la carretera que conduce de Mataguá a Manicaragua.

Guzmán, también profesor de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, recuerda que ese centro fue vital en las investigaciones previas para determinar qué tipo de pastos se plantarían en las montañas.

Relata que sostuvo varias conversaciones con el Máximo Líder de la Revolución Cubana y asegura que debatir con él era muy difícil por la sapiencia de Fidel,  pero con las razones científicas bien expuestas y las investigaciones realizadas todo fluyó correctamente.
     
PUEBLOS Y GENTES PARA TRABAJAR

Dora  Gutiérrez Bacás vio nacer la comunidad La Yaya a partir de una visita realizada por Fidel a Guamuhaya, donde  apreció  el valle que se extiende  debajo de la loma del mismo nombre.

Recuerda que en marzo de 1971,  él orientó crear el Grupo de Desarrollo de Comunidades en construcción para crearles a los vaqueros asentamientos donde vivir.

Ella integró ese colectivo encargado de asegurar las viviendas para la fuerza laboral de La Vitrina.

Las mismas personas ayudaron a construir edificios, escuelas, centros de salud y de distracción, su sueño era eliminar las diferencias entre el campo y la ciudad, relata la anciana.

Testifica con orgullo que Fidel estuvo allí varias veces, desde el momento en que se hizo la localización del pueblo, cuando asignó los equipos para la construcción, y en otro momento recorrió el lugar y valoró la terminación de los inmuebles.

La lugareña desmiente la  creencia popular de que Fidel durmió en La Yaya,  aunque sí reconoce que en dos ocasiones se crearon las condiciones en los edificios uno, apartamento 24; y el tres casa 43; por si él tenía que pernoctar ahí.

Dora no cesa de  recordar como Fidel insistía una y otra vez en la eficiencia y productividad ganadera, el desarrollo social, la necesidad de estudiar para garantizar el futuro.

Fue tan previsor que incluso apoyó la creación del Grupo de Teatro Escambray,  institución especializada en hacer obras referidas a la realidad de los serranos, presentarlas en sus comunidades y luego debatirlas, como una vía más de  trabajo social.

Así, de la mano del Líder Histórico de la Revolución Cubana los montañeses cambiaron sus vidas para siempre, y el efecto fue tan grande que se acentuó el nombre de Escambray al macizo Guamuhaya, en el  centro de Cuba./Marta Hernández Casas.