En el aeropuerto internacional Abel Santamaría, en Villa Clara, dañado por el azote del huracán Irma, trabajadores de la terminal aérea, aviación civil, aduana, inmigración y salud pública realizaron largas jornadas de 12 a 14 horas diarias, para restañar las afectaciones del fenómeno meteorológico.

En la intrincada comunidad La Estrella pueden faltar, como ahora, la corriente, escasear el agua, la tienda estar colapsada, tener una plaga infernal de mosquitos o estar sin techo la mayoría de las viviendas; todo eso y mucho más usted encuentra allí a causa de los efectos del ciclón. Mas, lo que no conseguían sus pobladores era ver que su escuelita estuviera cerrada.

Los constructores villaclareños se suman a la recuperación, no solo en la provincia, sino también en otros territorios cubanos. Escuche nuestro reporte acerca de la labor de este sector clave en la reparación de viales, puentes, viviendas, obras sociales y económicas.

En el consejo popular Emilio Córdova, integrado por las comunidades de Nazábal, La Estrella y Carratalá, donde vive gente humilde que trabaja en la pesca, la agricultura y en el comercio, los estragos de Irma resultaron considerables.