Magdalena rompió todas las fronteras del mundo

Magdalena rompió todas las fronteras del mundo
Foto: Carolina Vilches Monzón.

El Festival internacional Magdalena sin fronteras, en su quinta edición, cerrará sus puertas este 20 de enero con saldos muy positivos para pensar y re-pensar, desde la cultura, en un mundo más justo y equitativo.


Como un evento que rompió fronteras, en nombre de la unidad dentro de la diversidad, hasta la ciudad de Santa Clara y otros municipios villaclareños, llegaron más de 50 mujeres teatristas del planeta, para presentar obras, ver audiovisuales y debatir con mirada femenina y mucha profundidad, desde las diferencias, cómo construir otras realidades.
En declaraciones a esta emisora, la actriz Roxana Pineda, directora de Teatro la Rosa, y organizadora del certamen confesó estar muy feliz por los saldos que deja el encuentro.
“Abrir un espacio de confrontación inteligente, encontrar formas creativas de construir nuestras propias acciones a través de la profundidad y la belleza del teatro, construir imágenes conmovedoras y cuestionadoras, desde lo femenino, acompañando a los hombres a hacernos juntos estas mismas preguntas y encontrar respuestas, eso nos hemos propuesto y lo hemos logrado, por eso estoy muy feliz”, declaró Roxana.
Este encuentro surge a partir del Proyecto Magdalena Project de mujeres teatristas del mundo, y en esta cita tuvo una gran convocatoria de 15 agrupaciones de las artes escénicas, procedentes de 11 países de todas las latitudes, entre ellos Estados Unidos, Colombia, México, España, País Vazco,  Colombia, Dinamarca, Gales y Noruega, además de la participación de creadores y creadoras de varias provincias cubanas.
Entre las figuras presentes destacaron Julia Varley, del Odin Teatret, de Dinamarca; Jill Greenhalgh, de Gales; Cristina Castrillo, de Noruega, y la colombiana Patricia Ariza, entre otras figuras del teatro, señaló Pineda.
Silvia Kater, argentina radicada en Yucatán, México, llegó en representación de Silka Teatro Andante y La rendija y trajo la obra Don Quijote, historias andantes, una versión de la novela de Don Miguel de Cervantes, adaptada a los conflictos actuales.
“Esta posibilidad de compartir con mujeres del mundo permite respetar individualidades y propiciar el debate, incluso, las maneras diferentes de expresarnos, nos une la ideología de la libertad y la unidad”, dijo Kater.
Ester Jerez llegó desde España con el teatro Márgenes y Maita Guevara está en un proyecto de payasos o Clown y viajó desde el País Vazco. Ambas jóvenes significaron que fue muy atractivo el encuentro que unió muchas generaciones de mujeres y hombres, con la convicción de saber que hay intereses comunes.
Por esas razones, Roxana Pineda, la organizadora del certamen, reafirmó que se rompieron fronteras para unir a todas las mujeres teatristas desde el arte en un pensamiento común, centrado en “una actitud cultural de compromiso que va en contra de lo banal, que lucha contra los horrores de este mundo. Nuestro instrumento es el lenguaje artístico, para encontrar esos espacios de humanidad”, concluyó.