Hoy, homenaje a Fidel en acto nacional por el Día de la Ciencia Cubana

Expertos protagonizarán el Panel: “Fidel: Nuestro Científico Mayor”, en el cual se evocará el legado del Comandante en Jefe en la creación de importantes centros de la ciencia en esta provincia, y en el surgimiento en el territorio del tercer Polo Científico Productivo en importancia para el país.
El Comandante en Jefe Fidel Castro junto al Doctor José Rubiera, meteorólogo.

Expertos protagonizarán este 15 de enero en Santa Clara el Panel: “Fidel: Nuestro Científico Mayor”, en el cual se evocará el legado del Comandante en Jefe en la creación de importantes centros de la ciencia en esta provincia, y en el surgimiento en el territorio del tercer Polo Científico Productivo en importancia para el país.



Este domingo, como parte de las celebraciones nacionales en Villa Clara por el Día de la Ciencia Cubana, en horas bien tempranas, se efectuará la tradicional ceremonia de cambio de flores en el Complejo Escultórico Comandante Ernesto Che Guevara, de Santa Clara, con la presencia de científicos destacados y una representación de los invitados nacionales y provinciales.

Allí se colocará una ofrenda floral y se entregarán los compromisos de los jóvenes científicos con el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro y el Guerrillero Heroico.

A partir de las 9 y 30 de la mañana quedará inaugurada en el Parque Vidal  la exposición de Logros de la Ciencia en Villa Clara, con la presencia de empresas, organismos, entidades, instituciones y representantes del sector por cuenta propia, donde se constatan los resultados de la ciencia y su contribución al desarrollo de la provincia.

El acto central por la efeméride tendrá lugar en la Escuela Provincial del Partido “Carlos Baliño”, donde, entre otras actividades, se proyectarán materiales audiovisuales con temas trascendentes del territorio, donde está la impronta de la ciencia.

Entre ellos, el Pedraplén Caibarién –Cayo Santa María, el Manejo de la Zona Costera y Macroproyecto Vulnerabilidades Costeras, Servicios Climáticos, Reducción de desastres, Aplicación de estudios de peligro, Vulnerabilidad y riesgos, el Programa Cañero Azucarero con los aportes de la Estación Territorial de la Caña de Azúcar, así como la obtención de nuevos materiales de construcción a partir de las investigaciones del Centro de Investigación y Desarrollo de las Estructuras y Materiales (CIDEM).

De igual manera un grupo de expertos protagonizarán el Panel: “Fidel: Nuestro Científico Mayor”, en el cual se evocará el legado del Comandante en Jefe en la creación de importantes centros de la ciencia en esta provincia, y en el surgimiento en el territorio del tercer Polo Científico Productivo en importancia para el país.

Villa Clara, por cuarta ocasión en el siglo XXI, resulta sede nacional del Día de la Ciencia  Cubana, que se celebra el próximo domingo 15, mientras el resto de los años fue destacada, lo que ratifica la certeza de que la investigación tiene  un espacio consolidado en la central provincia.

La impronta de Fidel Castro

En los primeros años de la década del 90 de la anterior centuria, en medio de las mayores dificultades económicas que ha sufrido Cuba, el Comandante en Jefe Fidel Castro, entonces presidente de la nación, orientó la preparación de medicamentos a partir del furfural, aldehído aromático que se obtiene del bagazo de la caña entre otros subproductos de varias plantas.
   
De esta forma nació el Centro de Bioactivos  Químicos , ubicado en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas ( UCLV) , además de la creación de una unidad de biotecnología de las plantas, en la propia institución y otra, de toxicología, en la casa de altos estudios de medicina.
   
La Doctora María del Carmen Velazco, delegada del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, recordó la claridad del líder de la Revolución cubana, quien después de la organización del polo científico del Oeste, en La Habana, y otro en Santiago de Cuba, orientó la formación de ese órgano integracionista en Villa Clara, en 1992.
 
El presidente cubano instruyó, a fines del siglo XX, al Instituto Nacional de Investigaciones  de Viandas Tropicales, INIVIT, el rumbo hacia un mayor desarrollo con un equipo multidisciplinario, que junto a ingenieros agronómos incluía  matemáticos y bioquímicos.