Atractivas propuestas turísticas en delfinarios de la cayería norte

Atractivas propuestas turísticas en delfinarios de la cayería norte

En Cuba los delfinarios son una de las mayores atracciones turísticas. Los seis que existen se encuentran distribuidos por todo el país. La instalación de este tipo de Cayo Santa María, al norte de la provincia de Villa Clara, es el mayor de todos.


Los delfines son una de las especies más inteligentes que habitan en el planeta. Sus habilidades y su fácil entrenamiento han permitido que por años, el hombre los prepare para participar en espectáculos acuáticos.

El delfinario de Jardines del Rey, en Cayo Guillermo, permite la interacción con los delfines.
El delfinario de Jardines del Rey, en Cayo Guillermo, permite la interacción con los delfines. Foto: Yisel Martínez García

En Cuba, los delfinarios son una de las mayores atracciones turísticas. Los seis que existen se encuentran distribuidos por todo el país. La instalación de este tipo de Cayo Santa María, al norte de la provincia de Villa Clara, es el mayor de todos.

Carlos Kadir Delgado trabaja hace seis años en este centro como entrenador de delfines. Desde su experiencia asegura que enseñarlos es un trabajo fácil. Está basado en darles premios para que realicen los diferentes ejercicios o comportamientos, que es como se le suele llamar en este caso.

Este es el delfinario de Cayo Santa María, el más grande del país. Quedó totalmente restaurado. Foto: Yisel Martínez García

«Cada entrenador tiene una manera diferente de adiestrar al delfín. Lograr la realización de un comportamiento es lo más importante y la meta final. Ellos trabajan y luego comen, ese es su premio», asegura Kadir.

Los delfines tienen una dieta basada fundamentalmente en el pescado jurel y calamar. Consumen alrededor de 9 kilogramos diarios y se les da en diferentes momentos del día, en dependencia de sus horas de trabajo, agrega el entrenador.

«Lo más importante es que estén de buen humor, carismáticos y que no se estresen. Su salud se cuida diariamente. El entrenador y el médico examinan a los animales y en dependencia de su estado físico y anímico, se determina si están listos para trabajar», explica Adys Gutiérrez, jefa de equipo del delfinario de Jardines del Rey, en Cayo Guillermo.

DELFINES FUERA DE PELIGRO

Al ser el mayor de su tipo, el delfinario de Cayo Santa María cuenta con  seis piscinas de 35 por 70 metros, donde hay actualmente 12 delfines y un león marino. Como centro turístico perteneciente a la Empresa Marina Gaviota, el lugar cuenta, además, con un restaurante, un bar y una tienda de material fotográfico.

Entre las ofertas, están las cenas marineras en las noches, las discotecas catamarán, la puesta de sol, el nado con delfines, y todas las interacciones relacionadas con estos animales.

«Una de las ofertas más vendidas es la del Crucero del Sol. Consiste en un viaje, de nueve de la mañana a cinco de la tarde, en un catamarán de 80 plazas. En la excursión, los visitantes hacen snorkel en dos barreras coralinas de la zona y disfrutan de un show e interacción con delfines», explica Carlos Kadir Delgado, quien es entrenador y animador del centro.

En Cayo Santa María se entrenan y cuidan los delfines, que fueron protegidos durante el paso del huracán Irma. Foto: Yisel Martínez García

Incluso cuando hoy, todo el que disfrute de este destino turístico puede ver un espacio agradable y con las condiciones para que estos animales vivan en armonía, hace unos meses la situación era otra, a causa del paso del huracán Irma por la Isla.

Ante el evento meteorológico y el peligro que podían suponer para los animales, se decidió evacuarlos a piscinas internas del delfinario y evitar problemas con las mayas.

A pesar de que se destruyó el restaurante y parte del espacio, donde se realiza el show, Kadir asegura que los delfines y el león marino no sintieron en ningún momento el paso del huracán y fueron muy bien cuidados por sus 11 entrenadores.

El delfinario de Cayo Guillermo no corrió con la misma suerte. Los seis cetáceos fueron trasladados hasta el delfinario de la provincia de Cienfuegos para ser protegidos. Gracias al trabajo anticipado del personal de este centro, hoy los animales se encuentran en perfecto estado y de igual manera, podemos ver un espacio de esparcimiento completamente renovado.

Al conversar con todos los que ahí laboran, la sensación es, más allá de la propia aventura, de un gran sentido de la responsabilidad y cariño hacia los delfines.

En Cayo Santa María se entrenan y cuidan los delfines, que fueron protegidos durante el paso del huracán Irma. Foto: Yisel Martínez García

Cinco entrenadores y su jefa de equipo, Adys Gutiérrez, aseguran que días después del traslado de regreso, ya los cinco machos y la hembra se encontraban en perfecto estado de salud,  alimentándose y haciendo sus rutinas.

«Fueron trasladados en helicópteros en coordinación con el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR). Horas antes del paso del ciclón se prepararon para su traslado. Sus entrenadores estuvieron todo el tiempo con estos mamíferos marinos hasta su regreso, porque el objetivo era que sufrieran el menor estrés posible», explica Adys Gutiérrez.

Según comentan estos expertos, los delfines solo pueden estar fuera del agua hasta 72 horas, por eso durante el traslado se utilizaron bolsas de hielo, se cubrieron con toallas para mantenerlos a temperatura, se les echó agua y se les acarició para calmarlos.

Aun cuando durante estos 20 días de evacuación estuvieron  fuera de su ambiente, en áreas más reducidas, con aguas de menor profundidad y diferente calidad, al regresar se recuperaron rápidamente, agrega Gutiérrez.

Actualmente el que visite el centro recreativo de Cayo Guillermo encontrará un ambiente completamente remozado, con un lobby de más confort y una nueva imagen. Además, toda una serie de ofertas que incluye desde el baño hasta la interacción con los delfines.

«La oferta más popular es el nado, porque es la más completa. Además, es la más linda y en la que el cliente puede estar alrededor de 30 minutos con los delfines. Hacen todos los ejercicios de la plataforma, los de interacción, más el nado», comenta la jefa de equipo.

UNA INTENCIÓN PARA PRESERVAR

El delfinario de cayo Santa María cuenta hoy con un programa de reproducción que tiene como objetivo el nacimiento y la cría de esta especie. La experiencia hasta el momento ha sido favorable, pues dos de los 12 delfines del lugar nacieron allí.

Según explican expertos del tema, fomentar la reproducción en estos espacios evita tener que sacar a otros ejemplares de su medio natural. De igual manera, aseguran que los nacidos en este hábitat se adaptan mucho más rápido y mejor a las actividades que allí se realizan.

Más allá de la posibilidad de tener centros turísticos como estos, con atractivos animales como pueden ser los delfines o los leones marinos, en Cuba el cuidado del medio ambiente es una prioridad. Así lo demuestra el trabajo que durante años realizan los entrenadores, médicos y todo el personal encargado de la preservación de estos mamíferos, no solo en esta región, sino también en los diferentes delfinarios con que cuenta la Isla.